Cosas de la vida moderna…
Si esto fuera alrevés, el chico tendría 50 denuncias, la opinión pública, medios informativos y gobierno lo habrían condenado amparándose en su ideal desigual de igualdad a la silla eléctrica venenosa mientras le ahorcan con una cuerda de fuego y tendría un lugar en el infierno especialmente reservado para él. Pero como no es así, se queda en una simpática anécdota.

Cosas de la vida moderna…

Si esto fuera alrevés, el chico tendría 50 denuncias, la opinión pública, medios informativos y gobierno lo habrían condenado amparándose en su ideal desigual de igualdad a la silla eléctrica venenosa mientras le ahorcan con una cuerda de fuego y tendría un lugar en el infierno especialmente reservado para él. Pero como no es así, se queda en una simpática anécdota.