Alba Nevado, la azafata rechazada por tener una talla 46

Su [VÍDEO] en Instagram.

Al comunicar su situación a los responsables de la marca, estos le dijeron que podían ofrecerle, como mucho, una talla 42 o bien podría acudir a trabajar con un traje negro. Al día siguiente, Alba entró a trabajar con una hora de antelación, interesada en resolver la situación cuanto antes, pero cundo la vieron, los responsables se refirieron a ella como «la del problema». «Como si tener una talla 46 fuese un problema», resume la joven.

Como es lógico, la talla 42 que le ofrecieron no le quedaba bien. Como segunda opción, le dieron un pantalón masculino «que como es más grande a lo mejor me está bien, pero tampoco». Después, los responsables fueron a mirar más tallas, pero no había. «Me dijeron que lo sienten mucho, pero que me mandan a mi casa porque no puedo trabajar sin uniforme. Como si el problema fuera mío«. Recordemos, de esta, íbamos a salir mejores…

La joven ha denunciado que esta situación que ha tenido que vivir no es nada justa, pues está cualificada para el empleo: «Como si mi imagen fuese lo único que sirviera para trabajar en un puesto para el que sé que soy lo suficientemente válida». Además, Alba añade: «Como no encajo en el canon de belleza que a día de hoy conocemos, pues no tienen talla para mí, por tanto, no puedo trabajar».

Alba no dudó en compartir el vídeo, que grabó nada más salir del recinto ferial: «Te sientes como una auténtica mierda cuando no tienes el problema. Mi problema no es tener una talla 46, mi problema es que gente que ofrece un puesto de trabajo, sabiendo la talla que tengo, no esté preparada para asumir que tiene que tener un uniforme de esa talla para poder trabajar». | @20minutos


¿Qué os parece el culebrón? Me suena que cogían azafatas finas y altas por el tema de comodidad al ser pasillos estrechos y poder llegar a las baldas del equipaje que están encima de los asientos…

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Mohamed VI, el rey más caprichoso de África

El todopoderoso rey de Marruecos, Mohamed VI, gasta un millón de euros al día en sus caprichos palaciegos. El dinero no le duele. Es el rey más rico de África. La revista Forbes ya estimó en 2015 que poseía un patrimonio de 5.700 millones de dólares, situándolo como uno de los hombres más ricos del mundo, por encima de Alberto de Mónaco y la reina de Inglaterra, Isabel II.

El monarca está acostumbrado a tener todo lo que desea y para ello un total de 1.100 sirvientes están a su disposición las 24 horas del día en los diferentes aposentos reales. No es de extrañar que maneje como moneda de cambio a los habitantes de su reino, como ha ocurrido en el grave conflicto diplomático con España, tras la orden de apertura de fronteras por parte de Mohamed VI, como represalia por la hospitalización del líder criminal del Frente Polisario, Grahim Gali.

Dispone de 12 palacios, equipados con su propio ejército de criados cada uno. Los sirvientes están siempre preparados, por si a Mohamed VI le da por pasarse por allí. En ellos recibe a sus invitados de honor y elige para trabajar el palacio de Rabat, el más gigante, lujoso y colosal palacio, en el que muchos se han perdido, ya que es más grande que un pueblo de 20.000 habitantes. Dentro trabajan hasta 1.000 funcionarios marroquíes.

Y es que al palacio real de Rabat no le falta un detalle, cuenta hasta con una escuela de equitación en su interior. Además, tiene un colegio, cárcel, dos campos de golf, pistas de tenis, cementerio, y dos piscinas. En él han dormido nuestros reyes españoles.

Yate Badis 1

La embarcación la adquirió recientemente y es uno de los barcos de vela más grandes del mundo. Tanto es así quecuando navega tiene problemas de aparcamiento en los puertos, pudiendo atracar sólo en tres lugares concretos de Marruecos: Marina Smir, Mohamedia y Tánger.

| @libertaddigital

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