Beirut, la capital de Líbano tiene algunas piezas arquitectónicas bastante bonitas, tanto las antiguas como las modernas. Pero por desgracia, una buena parte de edificios tiene cicatrices de la guerra, crisis y la reciente explosión :c

 

Más modernos…

El premiado edificio East Village del arquitecto libanés Jean-Marc Bonfils, conocido por sus tareas de reconstrucción tras la guerra civil.

Fachadas delantera y trasera del edificio de estilo moderno, construido en 1965 por Pierre Neema, que acoge la sede de Électricité du Liban.

Interior del palacete de principios del siglo XX del diseñador de moda Elie Saab, cuya fachada se ha caído con la explosión. El palacio, cuidadosamente restaurado antes de la detonación, era uno de los pocos ejemplos de la arquitectura tradicional libanesa que quedaban intactos tras la destrucción de la guerra.

El centro comercial Beirut Souks, de Rafael Moneo, ha sufrido daños en toda la carpintería de vidrio.

Platinum Tower, de RIcardo Bofil, prácticamente sobre el epicentro, ha resultado muy dañada por la explosión.

No resultó dañado el Stone Gardens de la arquitecta libanesa Lina Ghotmeh, un edificio de apartamentos de trazos angulares inspirado en la arquitectura tradicional.

Issam Fares Institute de Zaha Hadid.

Las torres de apartamentos 3 Beirut, de Foster and Partners, dominan la vista del puerto desde la avenida principal del centro de la ciudad y se ubican en una las zonas que han reportado daños tras la explosión.

@elpais

Un consejo para los amantes de la arquitectura. Si os mola ver piezas arquitectónicas en su versión original (sin restaurar), el mejor destino son los países escandinavos que nunca han tenido guerras… Ahí toda la arquitectura es original 100% y está tal cual como cuando se construyó 🙂

Deja una respuesta