Director del Parque Tecnológico de Málaga: Los ingenieros no pueden pagar el alquiler

Málaga TechPark, el histórico Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), ha alcanzado en 2024 cifras récord: casi 28.000 empleos, alrededor de 3.000 más que en 2023, y 4.182 millones de euros de facturación. Con la llegada del IMEC en unos años, un centro puntero de microelectrónica a nivel mundial, la tecnópolis estrena otro paradigma, pese a los problemas que lo azotan como la falta de vivienda para los malagueños, muchos de ellos trabajadores de empresas de innovadoras, o las dificultades de movilidad. Felipe Romera, director general del recinto, analiza en esta entrevista los grandes retos de una institución que entra con pulso firme en los escenarios inciertos, a la vez que esperanzadores, que dibuja la tecnología punta para la humanidad cuando esta se encamina ya a la mitad del siglo XXI. Son muchos los desafíos, pero también las oportunidades.

P.Un experto decía que Málaga tiene que resolver tres retos: la vivienda, el agua y la movilidad y eso impulsará la economía…

R.Yo tengo una reflexión muy particular: la movilidad no es sostenible, pero el parque no tiene problemas de movilidad, porque entre los que no vienen, y que las vías de comunicación las tenemos limpias, al parque se viene muy bien. Los trabajadores de Málaga viven en una órbita de 45 minutos, y si encima no vienes a trabajar muchos días, no tienes problemas. Es un problema de sostenibilidad, no puede ser que todo el mundo venga en coche. En cuanto al agua, ya ha llovido: nos olvidamos del agua. Eso se lo digo yo: ya soy viejo, he visto en el 95 una angustia como la que no hemos tenido ahora, empezó a llover y se acabó. Y de la sequía nos vamos a olvidar por unos años. Pero la vivienda es el gran problema. Por qué digo eso. Los ciudadanos malagueños, jóvenes, no tienen opción. No tienen casa, no hay. No se pueden emancipar. No pueden irse a la casa de al lado de sus padres, o lejos de sus padres, no pueden. Ahora se tienen que ir a Álora. Guadalhorce para arriba. Eso es una tragedia, Álora se llenará también. Y, de alguna forma, no quiero que se malinterpreten mis palabras, pero es un fracaso de ciudad. El éxito de Málaga es incontestable. El ciudadano que tiene 30 años, un buen sueldo, y no hablo de otra lacra social que es el nivel de pobreza en Málaga. Hablo de ingenieros del parque. No pueden alquilar un piso. Eso es una tragedia. Se dice: eso ocurre en todos sitios, en todas las ciudades que progresan. Sí, pero a mí eso no me sirve. Mal de todos, consuelo de tontos. No. Yo veo que el Ayuntamiento se lo ha tomado bastante en serio. ¿Pero cuánto se tarda en hacer vivienda? ¿Cuánto se tarda en reclasificar los terrenos? Es un fracaso de la sociedad, no digo que sea ni del Ayuntamiento, ni de la Junta, ni del Gobierno, de todos juntos, pero aquí se ha abandonado el hacer viviendas sociales para ingenieros, también, hemos abandonado ese proceso y el propio crecimiento. Yo he trabajado con Mikel Barceló, que es el urbanista que hizo 22@ de Barcelona, y hemos analizado los casos de Málaga y Barcelona: la conclusión es esa, las ciudades que se desarrollan bien económicamente, que crecen, crean riqueza, expulsan a sus ciudadanos. Y ese es un fracaso de la ciudad. | @malagahoy

Deja una respuesta

La Generación Z se siente representada por la bisexualidad

La Generación Z se siente representada por la bisexualidad. O al menos mucho más que sus mayores. En el último CIS sobre relaciones sexoafectivas, de enero de este año, casi un 15% de los encuestados se ubicaba fuera de la heterosexualidad. De estos, tres de cada cien (2,8%) se reconocían como homosexuales, mientras que las personas bi doblaban esa cifra (5,9%). | @elpais

El telescopio espacial Euclid acaba de publicar algo IMPRESIONANTE

Está haciendo un mapeado del universo y solo en el trocito escaneado hay 11 millones de GALAXIAS

En la zona del espacio “fotografiada” a alta calidad se puede hacer muchísimo zoom y no paran de aparecer galaxias.

No somos nada. | @Asle

https://sky.esa.int/esasky/?target=69.8206956531724%20-50.42109422886532&hips=Q1-EDFS-R4-PNG-RGB&fov=0.41173654211665445&projection=TAN&cooframe=J2000&sci=false&lang=es&layout=esasky&euclid_image=EDFS

Los «conversation pits» fueron un elemento popular en los hogares desde la década de 1950 hasta la de 1970, diseñados para la interacción social.

Las llamadas arquitecturas de socialización, que se hicieron famosas en los años setenta, ya se habían establecido en Estados Unidos como tendencia interior veinte años antes, donde las espaciosas casas de una planta se extendieron en la próspera estela de la posguerra. Los conocidos como conversation pits, unos, literalmente, fosos o pozos en el salón en el que se articulaban los asientos de forma envolvente, recreaban un rincón de intimidad que estimula la conversación e invita a la reunión. Hoy en día, cuando las casas se están convirtiendo más que nunca en el refugio íntimo y familiar, parece que están volviendo como una tendencia para organizar la zona de estar.

La historia de éxito de los conversation pits nos lleva a 1957, cuando Eero Saarinen y Alexander Girard usaron una estructura empotrada particular para la sala de estar de Miller House en Columbus, Indiana. Allí, en el centro de la magnífica residencia diseñada para la familia que le da nombre, una depresión revestida de piedra pero adornada con una sugerente sinfonía de cojines de colores da una inédita dimensión a la interacción con los huéspedes y un nuevo punto de vista. desde donde se observa la zona de estar circundante. “ Un intento de acabar con los muebles ”, decía el arquitecto, diseñador y ceramista Ward Bennett en 1975.

El efecto de estos fosos es práctico, pero sobre todo emocional, una sala de estar «empotrada» enlaza con la idea de bienestar: obtenido en la profundidad de una geometría redonda o cuadrada, el conversation pitnació de la necesidad de simplificar el diseño y decoración de las viviendas , creando un nicho definido sin necesidad de utilizar ningún tipo de mobiliario. Una idea que hoy encuentra espacio también en los hogares contemporáneos, sobre los que el confinamiento y las restricciones de la pandemia han suscitado cierto tipo de reflexión: ¿qué es lo que realmente necesitamos? El concepto de comodidad dicta las reglas del nuevo diseño, abrazando una tendencia como la de los muebles blandos , el diseño redondo que en volúmenes sobredimensionados, la simplicidad… Además, la reactivación del «foso de la conversación» confirma el interés y la vuelta de tendencias retro de décadas del siglo XX como los 70 o los años 80.