
Ester Expósito, el pasado junio en el Monte-Carlo Television Festival.ARNOLD JEROCKI (WIREIMAGE)
Cuando Kylian Mbappé subió a sus redes sociales un carrusel de imágenes de sus vacaciones, a muchas personas les llamó la atención la diferencia entre las fotografías que, presumiblemente, Ester Expósito había tomado de su pareja y las que él había hecho de ella. “Da igual qué novio te eches, que nunca va a saber sacarte una foto bien. Le pasa a tu amiga, a tu madre y hasta a Ester Expósito, a la que se le han visto fotos con cara enfurruñada tras la sesión que le ha hecho Kylian Mbappé”, señala el perfil dirigido a la generación Z KLAB. “La foto que ella le hizo a él frente a la foto que él le hizo a ella. Kylian, amigo, tienes que practicar un poco más”, dice una usuaria en X al comparar las fotografías.

El creador de contenido Hans Fischer, que divulga temas de psicología y neurociencia aplicada a la vida real, explica en un vídeo por qué es tan habitual que los hombres hagan malas fotografías de sus parejas. “Cuando te ves mal en una fotografía, tu cerebro empieza a criticarla automáticamente. Pero cuando tu novio está viendo esa misma foto, su cerebro está haciendo algo completamente distinto”, dice antes de aludir a un estudio de Stanford que aborda esta cuestión a partir de un fenómeno llamado “sesgo de familiaridad afectiva”. | @elpais
@hansfischerrr Deja que las guarde en su celular ☺️😛


