

Foto: Levante-EMV
Comprar un piso nuevo en València ya es cosa de bolsillos holgados: según las inmobiliarias, los de dos dormitorios cuestan de media 450.000 euros y los de tres, 600.000. Las promotoras apuntan a un perfil medio-alto, y en la última promoción de la ciudad el 75 % de los compradores eran extranjeros con alto poder adquisitivo: neerlandeses, belgas, estadounidenses, chinos, suizos y mexicanos.
El Observatorio de la Vivienda de la UPV sitúa el precio medio de la obra nueva en 4.575 euros el metro cuadrado, un 23,5 % más que hace un año y casi dos veces y media lo que costaba a finales de 2019 (1.915 euros). Solo quedan 189 pisos de obra nueva disponibles, y si nada cambia se superarán los 5.000 euros/m² en 2027. En las zonas más caras, como la calle Ruzafa, ya pasan de los 7.000. «Los precios no suben porque sobra demanda, sino porque falta producto», resume el director del observatorio, Fernando Cos-Gayón.
El alquiler tampoco es una salida: la renta media de lo que se anuncia en los portales es de 1.776 euros al mes, un 8,7 % más que hace un año y casi el doble que en 2019. La nota algo más positiva es la vivienda protegida: desde enero de 2025 se han calificado 3.381 en la Comunitat Valenciana, 1.074 de ellas en la ciudad de València.
Fuente: Levante-EMV.






