
Los pediatras de los servicios de Urgencias están preocupados. En la última década han visto como el número de casos de niños de hasta 13 años que acuden a los hospitales por problemas agudos de salud mental no para de crecer. Hasta el punto de que las patologías psiquiátricas que ven estos médicos infantiles se han duplicado en estos diez años. Y en el caso concreto de los intentos de suicidio se han multiplicado por cuatro.
Según han detallado, entre 2016 y 2024 en este servicio se atendieron un total de 1.166 consultas relacionadas con patología psiquiátrica en niños de 3 a 13 años. Pero más que su número total, lo que les preocupa a los especialistas es la tendencia al alza sostenida que observan año a año de estos episodios. Los datos reflejan que los casos de ansiedad atendidos por estos profesionales aumentan un 9% cada año, los de crisis de agresividad un 13% y los de intento de suicido un 22% de crecimiento anual.
En el caso de los episodios de agresividad, un 15% de estos pacientes de menos de 14 años llegan al hospital inmovilizados con mecanismos de sujeción ante la dificultad de trasladarlos en una ambulancia sin que provoquen incidentes o golpeen a los sanitarios que les llevan al hospital. Otra patología que llega cada vez más a este nivel asistencial es la relacionada con trastornos de la conducta alimentaria en niños.
«Las Urgencias de Pediatría son un termómetro de los cambios que suceden en la sociedad. Lo vimos en la pandemia y lo estamos apreciando de nuevo con la patología psiquiátrica. Tenemos una preocupación enorme y esta situación nos debe hacer pensar», ha indicado Mintegi. «Este fenómeno nos indica que hay niños y adolescentes que están pidiendo ayuda a gritos. No podemos normalizarlo. Y no se trata solo de dar ansiolítocos, sino de entender qué está pasando para poder prevenirlo», añadía este especialista, que ejerce estos días también como presidente del comité científico de la reunión que celebra estos días en Bilbao la SEUP. | @diariovasco

