

Su personaje es un director con una masculinidad tóxica, algo de lo que en los últimos años se ha hablado mucho. Los hombres hemos tenido que, de alguna forma, revisarnos, hacer examen. ¿Lo ha hecho?, ¿cómo ha sido ese proceso?
Sí, sin duda. Yo soy producto de eso, y también he sido origen de eso. Quiero decir, yo también he fomentado de alguna manera esa masculinidad desde mi educación, desde mi capacidad de comportarme cuando era más joven, cuando tenía menos recursos que ahora para entender situaciones que consideraba injustas y que ahora son absolutamente banderas rojas, pero que en aquel momento eran aceptadas socialmente. No hablo de temas de abuso, ni físico, ni emocional, ni sexual, evidentemente, pero sí de dar por hecho que hay un desequilibrio y que es así como la sociedad funciona. Y claro que hay que resetear todo eso, y hemos llegado a un momento en que tenemos más consciencia y la voluntad de tener que hablar de ello y denunciarlo.
La responsabilidad del hombre es apoyar a aquellas que lo denuncian. Y luego, evidentemente a nivel educacional con tus hijos, saber que es importantísimo que se cree una base de entendimiento, de empatía, de generosidad, de reconocimiento del otro y de la otra desde un lugar de igualdad para cuando crezcan. Pero estamos viendo como en esta sociedad, en la juventud, se están produciendo situaciones que uno creería que ya estaban olvidadas. Y eso es lo preocupante que se está enseñando desde los medios, desde las redes sociales y también las casas a ciertos jóvenes. | @eldiario