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Los padres de un alumno asturiano han llevado hasta el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) la decisión del instituto de que su hijo repita 3º de la ESO. El chaval había suspendido seis asignaturas (cinco de tercero en el curso 2024/25 y una que arrastraba de segundo) y se había perdido 34 días de clase por expulsiones debidas a varias faltas disciplinarias. Según la familia, esas sanciones mermaron su aprendizaje y el centro no puso todos los medios para que siguiera el ritmo, lo que le dejó en una «situación de desventaja no imputable al alumno». Por eso pedían además una indemnización a la Administración por «negligencia probada».
El instituto respondió que, aunque estuviera expulsado, el alumno recibió material para seguir las clases, y el Principado defendió que la repetición estaba totalmente justificada. El TSJA les ha dado la razón: recuerda que el equipo docente decidió por unanimidad que repitiera para ayudarle a «alcanzar los aprendizajes mínimos» y no ve en ello nada arbitrario ni ningún error patente. Así que desestima el recurso, condena a los padres a pagar las costas y el alumno tendrá que repetir 3º de la ESO, tal y como había decidido el centro.

Fuente: El Comercio.




