Ni existía ley de protección de datos ni la obligatoriedad de anonimizar las resoluciones judiciales por lo que la misma mañana del 7 de septiembre de 1981 ya circulaban por las redacciones de los medios de comunicación los nombres completos de los primeros divorciados de la democracia.
«Vidal Gutiérrez Gandara, agente comercial, de 28 años, y Julia Ibars Riego, sus labores, de 27 años, ambos de Santander, casados desde hace cuatro años sin hijos», se leía en la histórica sentencia. Se concedía así la primera ruptura legal de un matrimonio desde que en 1939 el franquismo anulara la Ley de Divorcio de 1932 y todas las rupturas que se produjeron en los seis años que estuvo vigente.
Tres años antes, el 2 de junio de 1978, abría sus puertas el primer el casino en la Isla de La Toja (Pontevedra), ya que los juegos de azar -salvo la lotería y las quinielas- no habían estado permitidos durante la dictadura. Hasta 1984, el 5 de marzo exactamente, no se exhibió la primera película X en un cine en España. Y hubo que esperar algo más, hasta el 10 de agosto de 1985, para que se realizara el primer aborto legal. No está muy claro cuáles fueron las primeras protestas(manifestaciones o concentraciones) legales, igualmente prohibidas en el franquismo, ni el primer niño al que se pudo registrar con nombre no castellano, como Iker o Jordi, por ejemplo. Estas son algunas de las primeras veces en las que sucedieron cosas que Franco había prohibido. | @elmundo
Los mejores chollos en Chollometro
Junto a bufandas del Málaga CF, ídolos del fútbol como Endrick o Nico Williams, una tómbola del Real de la Feria despliega una bufanda de la bandera española con la efigie de Francisco Franco como uno de los productos que pueden ganar sus clientes. Lo denuncian varios tuiteros, como @tresdpicas: «Hoy he sacado esta foto en la Feria de Málaga. De Abascal he visto en varios sitios, pero es que aquí tenían también del pequeño genocida [por el dictador Franco]», asegura.
Ordenanza
En la ordenanza general del Ayuntamiento de Málaga para la Feria no hay referencia alguna al uso de símbolos franquistas por parte de las casetas y puestos de venta ambulante. Sin embargo, días antes del comienzo de la semana grande, el Consistorio avisó a los responsables de la Caseta Los Claveles-Rincón Cubano, en el Cortijo de Torres, de que no podrían abrir durante la Feria si no eliminaban el graffiti que ilustraba su muro y que decía «No a la Guerra – No a la OTAN». Su argumento: el artículo 22 de la citada ordenanza «prohíbe toda clase de publicidad, propaganda o avisos en la fachada de las casetas,excepto para anunciar la programación, informaciones o actividades». Finalmente, la caseta cedió para poder abrir: eliminó el mural, dejando sólo el «No», pero sus camareros, al parecer, sí llevarán camisetas y abanicos con mensajes referentes a la polémica.