Menudo plot twist

“Ese era el temor más que fundado de Carlos, que Dalila y sus hijas, sin importarles mentir, le denunciasen y le destrozasen la vida”. Así, sin paños calientes, define el juez en su sentencia el caso de una oscura causa judicial vivida en verano de 2020. El procedimiento de una mujer que se vió denunciada por agredir a su marido y comenzó a presentar denuncias donde aseguraba que vivía secuestrada por él, que era víctima de una red de prostitución y trata de personas, que había sido violada por su pareja y que ese calvario se había trasladado también a sus hijas. En realidad, todo era mentira y Dalila terminó condenada por dos delitos de agresión leve. | @niusdiario