
Mientras seguimos luchando contra las consecuencias de la pandemia de coronavirus, los ministros de Sanidad del G7 ya se están preparando para la próxima crisis sanitaria. Durante la reunión mantenida ayer en Berlín, trabajaron con una simulación que perfilaba el curso y desarrollo de una pandemia de viruela en 2023, una representación protagonizada por la ficticia «viruela del leopardo», con el fin de que una hipotética próxima pandemia no nos tome tan inesperadamente y sin preparación como sucedió en 2020. El ensayo permitió hacer previsiones de las necesidades de «seguimiento, respuesta y preparación», gracias a un caso simulado en el que el origen de la enfermedad ficticia no es un murciélago de Wuhan, China, sino la mordedura de un leopardo que transmite la viruela y se propaga persona a persona muy rápidamente por todo el mundo.



