Un regalo para olvidar
Una de ellas ha sido Vane, oyente habitual del programa, quien ha compartido con la audiencia de la Cadena SER el que sin duda alguna ha sido el peor regalo que le han hecho nunca: «Yo he tenido mucha suerte siempre con los regalos que me han hecho, pero hubo un año, no hace mucho (voy a especificar que no hace mucho porque importa), que yo me quedé loca. Abro mi regalo todo feliz y me encuentro una máquina de estas que tiene bolas dentro de chicle, que tú le metes una moneda, giras, y sale el chicle».
A pesar de que Rosa Moreno y Edgar Hita parecían fascinados con el regalo en cuestión, Vane no lo estaba tanto: «Yo me quedé loca porque era el Día de los Enamorados y me lo estaba regalando mi pareja. Nunca terminé de entenderlo y, evidentemente, ya no es mi pareja actual. Ahí empecé a ver el principio de con quién estaba». Bajo su punto de vista, no tiene ningún tipo de sentido hacer este tipo de regalos a tu pareja. Mucho menos en una cita señalada como San Valentín.
«Toma tu máquina de chicles»
¿Y qué le regaló ella? En declaraciones a la Cadena SER, la oyente ha reconocido que no se acuerda. No obstante, siempre suele seguir un mismo patrón: «Yo soy de regalar actividades para el día de los enamorados, o una cena, un viaje, un concierto… o un algo». De esta manera, Vane busca experiencias que puedan disfrutar y compartir los dos. Mientras tanto, su pareja buscaba compartir una máquina de chicles: «Lo ha hecho por alguna cosa que todavía no podemos descifrar. En realidad es un poeta incomprendido».
Pese a que no ha pasado tanto tiempo desde entonces, Vane ha reconocido que se deshizo de la máquina. Algo que le ha hecho mucha gracia a Edgar Hita, quien ha tratado de imaginarse la escena en cuestión: «Cuando lo dejasteis se la devolviste, ¿no? En plan ‘toma’, como el que devuelve un anillo, toma tu máquina de chicles». Por lo tanto, Vane se deshizo cuanto antes de aquel regalo envenenado, pero tanto Edgar como Rosa reconocen que sí que les habría gustado algo así. | @cadenaser
Lo que para muchos es algo de lo más curioso, para los novios fue: «Totalmente normal, lo que no esperábamos era esta repercusión», asegura Patricia. La novia recuerda su gran día con ilusión, felicidad y muy orgullosa con el resultado. «A mí siempre me gustó la capilla de ese tanatorio. Era lo más cerca que podía estar de casarme por el altar porque mi marido ya se había casado anteriormente», nos cuenta.
Hicieron una boda por el ritual celta. «Yo estoy en una asociación castreña del Arde Lucus (una tradicional fiesta lucense en la que la ciudad regresa a la época romana)». La boda la ofició un druida, y pese a ser ella castreña (los castros son las pequeñas aldeas que resistieron a la invasión) y él romano, el amor triunfó igualmente.
Una boda por el ritual celta en un lugar inesperado
Más de cien familiares y amigos se juntaron en el tanatorio de Láncara, en Lugo, como -con toda probabilidad- nunca antes habían hecho: llenos de ilusión. No faltaron las risas, las bromas y los momentos curiosos, pero más allá de eso, la boda transcurrió como cualquier otra.
La capilla fue decorada para este momento y no faltó la música y el arroz, por supuesto. Las circunstancias especiales del lugar hicieron, eso sí, que hubiera que tener previsto un plan B. El viernes pasado, por ejemplo, hubo dos fallecidos, para evitar sustos ante una situación de este tipo, cabía la posibilidad de tener que oficiar la boda bajo la carpa en la que posteriormente se sirvió el banquete nupcial. En el caso de que estuviera ocupada. Finalmente no hizo falta cambiar los planes. La funeraria no tuvo ese sábado ningún servicio, para suerte en este caso de más personas todavía.
Hasta que la muerte les separe
Un enlace bonito en el que todos los invitados estuvieron muy a gusto y disfrutaron del amor de esta original pareja, original al menos en la manera de celebrar su amor.
A todo el mundo le llamaba la atención y tal y como comentaban los novios, si le quitas el letrero de fuera que pone funeraria y tanatorio y dejas la capilla nadie sabría dónde se ofició el enlace. Una anécdota, aseguran, para recordar toda la vida. Vamos, hasta que la muerte les separe. | @antena3
How far animals can recognize humans… pic.twitter.com/wkGlTfdQiR
— The Figen (@TheFigen_) December 29, 2025
Llevo medio día viendo vídeos de este chaval y he decidido tras una larga deliberación conmigo mismo que mi propósito para el 2026 sera aprender a bailar esto.
Ahora, por favor os pido, distraedme con otra cosa para poder salir de estos ritmos endiablados. pic.twitter.com/Kt1tmRdlhW
— Spider Jerusalem (@soyelgafas) December 30, 2025
Jeff Bezos and Lauren Sánchez are kicking off the new year in St. Barts. 🎉 pic.twitter.com/G3fHZKrzRh
— Page Six (@PageSix) December 29, 2025