Igualmente tarde o temprano va a pasar.

El estudio, firmado por los investigadores Erik Brynjolfsson y Andrew Wang, de la Universidad de Stanford, J. Frank, de la Universidad de Columbia Británica, Javier Miranda, de la Universidad Friedrich Schiller y Robert Seamans, de la Universidad de Nueva York, arroja una contundente conclusión: por cada 10% de subida del salario mínimo se eleva en un 8% la posibilidad de adopción de robots.

El análisis se centra en la industria manufacturera estadounidense, con una base de datos de 24.000 empresas, de las que menos de un 10% habían adoptado robots, si bien este porcentaje se ha disparado en las últimas décadas. Los «patrones de adopción» de la automatización permiten a los investigadores medir su vinculación con la subida de los salarios mínimos, un efecto que los investigadores consideran «consistente y económicamente relevante». | @eleconomista

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