Absolutamente todas las personas que conozco que comparten piso coinciden en esto… siempre te toca un compañere de piso marrano

[…] «No había ninguna norma de limpieza. Sobre todo ensuciaba el chico. Llegaba y ponía todo patas arriba», explica a este periódico. La comunicación con ellos no funcionaba. Por más que les decía que quería mantener las zonas comunes en un estado más o menos habitable, la respuesta siempre era el vacile. Lo de la fotografía del fregadero que acompaña a este reportaje, estuvo días.Cuando parecía imposible que la convivencia fuera a peor, llegó un perro. […]

Ver post completo