La vida es como una fiesta.
Invitas a mucha gente, algunos se van temprano, otros se quedan toda la noche, algunos se ríen contigo, otros se ríen de ti y otros llegan muy tarde. Pero al final, después de la diversión, hay algunos que se quedan para ayudarte a limpiar el desorden. Y la mayoría de las veces, ni siquiera son ellos los que provocaron el desastre. Estas personas son tus verdaderos amigos en la vida. Ellos son los únicos que importan.


