
La Policía Municipal de Madrid acudió al domicilio tras recibir un aviso por una disputa entre un hombre de 41 años y su esposa, una mujer de nacionalidad mexicana de 39, que aseguró estar en trámites de divorcio.
Según el testimonio de la mujer, la discusión comenzó porque su pareja no trabaja y pasaba las tardes jugando a la consola. En un momento de tensión, ella arrojó el mando al suelo y él respondió elevando el tono de voz. Este episodio provocó una crisis de ansiedad en su hija de 19 años. A la llegada de los agentes, la mujer indicó que había una escopeta en la vivienda sin documentación alguna.
Al ser acompañada al dormitorio, los agentes localizaron un arma larga sin munición. El marido explicó que se trataba de una herencia familiar, «un recuerdo de su abuelo fallecido». Sin embargo, a partir del número de serie del arma, los agentes constataron que la escopeta tenía una reseña judicial activa en Croacia desde el año 2018, motivo por el cual procedieron a su incautación.
Poco después, él mismo reconoció que también guardaba un revólver de fogueo, carente igualmente de documentación. Alegó que lo había adquirido por 50 euros «a un gitano en un mercadillo de Orcasur».