La auténtica salud

Este comportamiento, que se intensificó durante la pandemia por el cierre del ocio nocturno, se ha convertido en un problema de salud pública debido al aumento de adicciones y enfermedades de transmisión sexual (ETS). Emma Demar, autor del monólogo teatral El Gé (inspirado en la droga GHB), y Iván Zaro, autor de De Chill(Editorial Dos Bigotes), exploran esta realidad. El Gé narra el grito de auxilio de Paco, un joven atrapado en la soledad y las apps de citas, mezclando recuerdos de bullying, sexo y drogas en una obra que busca empatía, no juicio. Zaro, desde su ONG Imagina Más, destaca que el chemsex no siempre es problemático, comparándolo con el consumo recreativo de alcohol, pero advierte sobre los riesgos cuando afecta la vida diaria. Subraya los traumas históricos de la comunidad LGTBI, como la discriminación o el bullying, como factores que alimentan estas prácticas.
El chemsex ha crecido exponencialmente, pasando de ser marginal a preocupar a autoridades y ONGs. En Madrid, los casos atendidos por adicciones relacionadas con el chemsex aumentaron un 600% entre 2017 y 2021. Un estudio de 2021 perfila a los practicantes como hombres de 25-44 años, con estudios universitarios y empleo. Las autoridades, como Elena Andradas, reportan un 10,4% de hombres gays y bisexuales practicando chemsex entre 2016 y 2025, asociándolo a riesgos como sexo sin protección y triple adicción (drogas, sexo, redes sociales). Se han implementado medidas como el Plan de Prevención de ITS y VIH (2024-2030) y el centro Sandoval II, pero faltan recursos, especialmente en salud mental.
El testimonio de Ricardo, un hombre de 48 años, ilustra el descenso a la adicción, desde el consumo en chillshasta el slam (inyección de drogas), gastando grandes sumas de dinero y enfrentando una soledad extrema. Su recuperación comenzó tras ver un cartel de Imagina Más que lo llevó a buscar ayuda. El texto enfatiza que el chemsex problemático es tratable, pero revela una herida profunda en la comunidad, ligada a la búsqueda de conexión y pertenencia en un contexto de estigma y traumas históricos. | @elmundo