
Además de ser un buen indicador de la calidad ambiental de las ciudades y los pueblos, donde hay vencejos, golondrinas y aviones, el entorno es más saludable para las personas. Se trata de animales muy beneficiosos, que ingieren una gran cantidad de insectos voladores.
La presencia de aves como vencejos, golondrinas y aviones en los pueblos y ciudades es un claro reflejo de la calidad ambiental. Allí donde estas especies están presentes, el entorno resulta más saludable para las personas. Además, desempeñan un papel muy beneficioso al alimentarse de grandes cantidades de insectos voladores. Por ejemplo, una golondrina, cuya dieta se basa principalmente en moscas, mosquitos, hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos, puede consumir unos 60 insectos a la hora (unos 850 insectos diarios), o lo que es lo mismo, 310.250 moscas-mosquitos anuales.
Tras recorrer miles de kilómetros desde sus áreas de invernada en África, estas aves ya han regresado a la península ibérica para reproducirse. Muy vinculadas al ser humano, forman parte tanto del patrimonio natural como del legado cultural e histórico de nuestras localidades. Se trata de especies protegidas a nivel nacional y europeo (incluidos sus nidos, huevos y pollos) que han sabido adaptarse a convivir con las personas, aprovechando en muchos casos las estructuras urbanas para criar.

Dificultades para encontrar huecos y hacer nidos
Sin embargo, en los últimos años sus poblaciones han experimentado un acusado descenso. Esta situación hace más urgente que nunca la protección de sus lugares de nidificación. Entre las principales causas de este declive destacan la pérdida de espacios adecuados para anidar debido, en gran medida, al diseño de los edificios modernos, que carecen de huecos y estructuras apropiadas; y el uso intensivo de plaguicidas, que ha reducido drásticamente la disponibilidad de insectos, su principal fuente de alimento; y la pérdida de hábitat.
A ello se suma que, en muchas rehabilitaciones de edificios históricos y monumentos, no se incorporan criterios que favorezcan la conservación de los nidos existentes o la creación de nuevos espacios de cría. También se registran molestias, expolios e incluso la destrucción de nidos, lo que provoca la muerte de ejemplares. En el caso de aviones y golondrinas, otro problema añadido es la escasez de barro en entornos urbanos, imprescindible para la construcción de sus nidos.
Por todo ello, resulta fundamental que, al planificar obras de rehabilitación en edificios y monumentos, se respeten los periodos de reproducción y cría de estas especies protegidas. De este modo, se garantiza la compatibilidad entre la conservación del patrimonio cultural y la del patrimonio natural, además de cumplir con la normativa vigente. Antes de iniciar cualquier intervención, es imprescindible comprobar la presencia de estas aves y programar los trabajos con suficiente antelación, asegurando que se lleven a cabo durante las épocas en las que no están presentes.
Defendemos que la conservación del patrimonio natural no solo es una obligación legal, sino también un derecho de la ciudadanía, al igual que ocurre con el patrimonio cultural.
Conflictos y soluciones
Es posible aplicar soluciones técnicas sencillas, plenamente compatibles con las reformas y la vida en entornos urbanos, que permiten evitar molestias sin necesidad de eliminar los nidos.
Entre las principales recomendaciones, destaca la planificación de obras fuera del periodo reproductor (primavera y verano). En aquellos casos en los que una intervención pueda afectar a un nido, es imprescindible contar previamente con la autorización de la administración competente para su retirada.
Asimismo, proponemos la instalación de repisas u otros sistemas de recogida de excrementos bajo los nidos, una medida eficaz para minimizar las molestias a la ciudadanía. También es posible sustituir nidos dañados por estructuras artificiales adecuadas, siempre fuera de la época de cría y con el correspondiente permiso administrativo cuando sea necesario.
Por último, recordamos la importancia de integrar soluciones que favorezcan la nidificación de estas especies en los proyectos de rehabilitación energética, contribuyendo así a la conservación de la biodiversidad en las ciudades y pone a disposición de la sociedad la guía técnica “Fauna silvestre y edificios: guía para conservar y fomentar la biodiversidad en obra nueva y edificación” y la página web avesyedificios, que facilita encontrar soluciones para diferentes especies
Asimismo, con el título “100 medidas para la conservación de la biodiversidad en entornos urbanos”, ofrecemos una publicación de referencia para los responsables de la toma de decisiones y las políticas en el ámbito local para la incorporación de la conservación de la biodiversidad en la planificación y gestión de pueblos y ciudades.

Golondrina común
Hirundo rustica

Avión común occidental
Delichon urbicum

Vencejo pálido
Apus pallidus




