He notado en mi que con la edad me van gustando este tipo de tíos. No sé por qué será, la verdad.

TDS PTS aparte, si con 18 ni con un palo (not racist, simplemente gustos personales) y ahora es como «hmmm why not». No me importaría liarme con un brasileiro o africano.

@VS4_INDULTADO

Extra:

Jeanne Whitefeather, de 62 años, y Donald Lantz, de 63, ambos blancos, adoptaron a estos niños de entre 6 y 16 años de un refugio para jóvenes sin hogar, según explica ‘NBC News’. Sin embargo, los obligaban a realizar trabajos forzados debido a su raza, hecho por el que se les acusa de trata de personas y violaciones de los derechos humanos, entre otros cargos.

La Policía encontró hace unos meses a dos niños, de 14 y 16 años, encerrados en un granero al lado de la vivienda principal. No tenían medios para salir de allí ni disponían de agua corriente ni comida. Los menores reconocieron que llevaban allí encerrados alrededor de 12 horas y tenían que dormir en el suelo sin colchón ni nada similar.

Algunos vecinos han corroborado estos datos y han señalado que los menores eran obligados a realizar trabajos agrícolas. Estos están ahora a cargo de los Servicios de Protección Infantil del estado. | @abc

No penséis que he puesto esta noticia de «extra» en este post por nada. Ha sido mera casualidad ¬_¬

Deja una respuesta

Viejo verde

No era la primera vez. Nadie sabe si será la última. Pero, por el momento, la Policía Municipal ha vuelto a detener a Rafael H., el anciano de 72 años que, de forma recurrente, en un acoso sin cuartel, se masturbaba frente a Milagros, de 73 años, en la calle Antonio Salvador, perteneciente al madrileño distrito de Usera.

Cada uno de ellos vive en un bloque distinto, pero sus edificios están enfrentados, separados por una pequeña calzada, y entre ambas ventanas no hay más de 10 metros de distancia. Porque los dos habitan en sendas terceras plantas, siendo las cortinas y las persianas los únicos escudos de los que dispone Milagros.

Pese a ello, el calvario que ha vivido esta mujer se traduce en el «envío compulsivo de cartas de índole afectivo-sexual»; en que cada vez que ella se asomaba a la ventana él se masturbaba; o en que, incluso, le «lanzaba besos mientras se tocaba sus partes». | @elmundo