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Los problemas de salud mental son transversales entre los diferentes grupos sociales, de edad y también entre sectores laborales. Históricamente, se ha analizado cómo afectan a ciertas profesiones, como, por ejemplo, la veterinaria, incluso en los casos más extremos. Los veterinarios tienen mayor riesgo de suicidio que otras personas, según recogen varios estudios. Por ejemplo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos publicaron un análisis en 2019 que muestra que las mujeres que se dedicaban a esta profesión tienen una probabilidad 3,5 mayor de morir por suicidio que el resto y un 2,1 en los hombres. También los hay europeos: otro publicado en Frontiers in Veterinary Science recoge que la tasa de suicidios entre los veterinarios duplica la de otros trabajadores médicos y cuadriplica la de la población en general. | @elconfidencial

Ruslana Panchyshyna, nacida en Ucrania en 2005 y criada en Adeje (Tenerife), saltó a la fama en ‘Operación Triunfo’ hace tres años, pero ha decidido no coger el camino fácil y azucarado de tantos triunfitos anteriores. Le está funcionando. No reniega del rock ni del posicionamiento social; es abiertamente bisexual, pero se atreve a denunciar las contradicciones de la comunidad LGTBI, y debuta como en actriz en ‘A fuego’, una película sobre la juventud y la vocación artística que ya está en las salas.
P. Hablabas antes de la lucha por los derechos, eres bisexual y dentro de la propia comunidad LGTBI a menudo hay cierto recelo hacia vosotras.
R. Totalmente. Las bisexuales somos las marginadas de la comunidad. Se nos tacha de demonios por decirlo como si fuera algo que no existe o un juego. Implementar etiquetas es necesario para acometer en una lucha hacia fuera, pero dentro de la comunidad deberíamos ser un poco más permisivos con esto. Si tengo que ponerme una etiqueta, pues sí, soy bisexual, pero se me hace raro etiquetarme porque he tenido la suerte de nunca haber tenido que salir del armario con mi familia ni mi entorno, he vivido mi sexualidad con una naturalidad absoluta y es una bendición. No he sufrido dentro de mí esa lucha de quién soy o dejo de ser. Yo soy yo y ya está. En un momento sí pensé que sólo me gustaban las chicas, luego vi que no y hoy voy a vivir mi vida y lo que traiga. Lo más preocupante para mí es que dentro de la propia comunidad se nos juzgue.
Extra:

@20m