Aunque despacio, los modelos de familia tradicionales se encuentran en pleno cambio. Ya no siempre hay figura paterna y materna o la hay por duplicado, los clanes ya no suelen ser tan extensos y los parentescos a veces no tienen nada que ver con la consanguinidad. Pero existe una figura que, aunque siempre la ha tenido, ahora ha tomado especial relevancia y con carácter positivo: la tía. Un papel muy importante tanto en la vida de quien lo ejerce como en la de sus sobrinos o sobrinas. | @eldiario



