This dude creates the smoothest transitions pic.twitter.com/JJe9ykK2TB
— non aesthetic things (@PicturesFoIder) January 16, 2026
Elon Musk: “La gente a veces se confunde. Piensan que una economía es dinero, pero el dinero es una base de datos. Para el intercambio de bienes y servicios y para su aplazamiento temporal. El dinero es una base de datos. No tiene poder en sí mismo. Puedes hacer el siguiente experimento mental: si naufragas en una isla remota y tienes un billón de dólares en una cuenta bancaria suiza, no vale nada. Preferirías una lata de sopa. Puedes tener todos los Bitcoins del mundo y aun así morirás de hambre. La economía real son bienes y servicios”.
Elon Musk: “La gente a veces se confunde. Piensan que una economía es dinero, pero el dinero es una base de datos.
Para el intercambio de bienes y servicios y para su aplazamiento temporal. El dinero es una base de datos. No tiene poder en sí mismo.
Puedes hacer el siguiente… pic.twitter.com/yA9kFZnMsk
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 17, 2026
Una mujer reconoce que su novio es perfecto y la trata como a una princesa PERO…
Su conclusión no es la que esperabas. pic.twitter.com/KruESP6nZ3
— Padre Espartano (@Padreespartano) January 15, 2026
Thanks, Dad, for the beatings that helped me build character and not end up effeminate. pic.twitter.com/hPjaIlcRhx
— MERICA MEMED (@Mericamemed) January 16, 2026
El cocido madrileño, nacido de la olla humilde, es en realidad un plato de arquitectura clásica: caldo claro que abre el apetito, garbanzos cremosos como columna vertebral, verduras que suavizan y carnes que dan hondura. Se sirve en orden casi litúrgico —sopa, legumbres, viandas— como una pequeña sinfonía doméstica hecha de tiempo y paciencia.
En un gran hotel de la Belle Époque, como el Ritz de Madrid, esa receta se vuelve aristocrática sin perder el alma: porcelana fina, caldo transparente, carnes dispuestas con elegancia. El cocido deja de ser solo comida y se convierte en tradición ennoblecida, memoria popular elevada a alta cultura gastronómica.
@anatomiadelgusto El cocido madrileño, nacido de la olla humilde, es en realidad un plato de arquitectura clásica: caldo claro que abre el apetito, garbanzos cremosos como columna vertebral, verduras que suavizan y carnes que dan hondura. Se sirve en orden casi litúrgico —sopa, legumbres, viandas— como una pequeña sinfonía doméstica hecha de tiempo y paciencia. En un gran hotel de la Belle Époque, como el Ritz de Madrid, esa receta se vuelve aristocrática sin perder el alma: porcelana fina, caldo transparente, carnes dispuestas con elegancia. El cocido deja de ser solo comida y se convierte en tradición ennoblecida, memoria popular elevada a alta cultura gastronómica. #luxury #luxurylifestyle #cocido #ritz #madrid
@===