Siempre he tenido el miedo de si hacer algo mega ilegal sin saberlo. Algunas leyes son obvias, pero joder, no me las puedo conocer TODAS. Por ejemplo, ahora me entero que los urogallos son una especie turbo protegida y que solo tu presencia les puede perturbar tanto

También, no hace mucho, me enteré de que te pueden poner una multa por derribar nidos de golondrinas.

La presencia humana en estos espacios protegidos, especialmente durante la época reproductora, puede tener consecuencias graves para la conservación de una de las aves más amenazadas de Cataluña. De acuerdo con una información de El Periódico, dos fotógrafos han sido denunciados en el Pallars Sobirà por captar imágenes del urogallo común sin autorización, enfrentándose a posibles sanciones que oscilan entre 3.000 y 200.000 euros.

Los hechos ocurrieron en espacios naturales protegidos de la Región del Alt Pirineu durante el periodo reproductor del ave, una etapa especialmente delicada para esta especie. Los Agentes Rurales han intensificado la vigilancia en los Pirineos a través del Grupo Especial de Venenos y Antifurtivismo, con el objetivo de proteger al urogallo común y otras especies amenazadas. El caso del urogallo está clasificada como crítica y la Sociedad Española de Ornitología (Seo Birdlife) estima una población de 700 individuos de esta especie: 292 ejemplares en la población cantábrica y 404 ejemplares en la población pirenaica.

El primer caso se registró en la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, dentro del término municipal de Esterri d’Àneu, en Lleida. Allí, una persona fue sorprendida pernoctando camuflada y equipada con material fotográfico. La investigación permitió identificar no solo la actividad ilegal relacionada con el urogallo común, sino también la captación de imágenes de otras especies en peligro presentes en los Pirineos.

El segundo incidente tuvo lugar en el término municipal de Alins, dentro del Parque Natural del Alt Pirineu. En este caso, la persona denunciada ya había sido identificada anteriormente por realizar fotografías profesionales del urogallo común y difundirlas posteriormente en redes sociales. Los Agentes Rurales han advertido sobre una regresión alarmante de sus poblaciones, atribuida principalmente a la actividad humana y a la proliferación de actividades recreativas en su hábitat. | @infobae

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Si crees que has tenido mala suerte en algo, piensa en este pobre hombre

Howells perdió sus Bitcoins por un error del que se está arrepintiendo toda su vida, tal como recoge el medio ‘Daily Galaxy’. Este fallo no fue otro que deshacerse del disco duro en el que se encontraban las claves privadas para acceder a sus criptomonedas. Lo hizo en 2013 durante una limpieza general en la oficina.

Al darse cuenta del error, Howells se lamentó pero pudo asumirlo, sin imaginar la cantidad de dinero que supondría en el futuro haber perdido sus Bitcoins. Pero, cuando fue pasando el tiempo y observó que el valor de la criptomoneda comenzaba a subir de forma muy rápida, el hombre empezó a trazar un plan para intentar recuperar su disco duro y, por tanto, la clave privada para su billetera Bitcoin.

El dispositivo tencnológico se desechó en un vertedero de Newport y, en los últimos tiempos, los Bitcoins perdidos llegaban a alcanzar el valor de 742 millones de dólares, tal como afirman desde el citado medio inglés. Siendo consciente de la enorme pérdida que parecía ir aumentando con el tiempo, Howells por fin puso en marcha su plan para buscar el disco duro en el vertedero, convirtiéndose este proceso en una pesadilla.

El hombre implementó soluciones elaboradas y tecnológicas como manejar drones con inteligencia artificial, utilizar sistemas robóticos para buscar en el vertadero para no causar daños ambientales e intentar actuar siguiendo los protocolos de seguridad. Según ‘Daily Galaxy’, hasta se ofreció a financiar el proyecto él mismo tras haber pedido permiso al ayuntamiento de Newport para poder entrar en el vertedero. Pero las autoridades no dieron luz verde a los planes de Howells por los riesgos a los que se podían ver expuestos, como la liberación de gases tóxicos y la contaminación de las fuentes de agua.

Incluso el marco legal del Reino Unido intervino pues, según lo que expone la legislación británica sobre gestión de residuos, todo lo que se desecha en un vertedero es técnicamente propiedad del lugar. De esta forma Howells podría incumplir varias normas, como causar daños medioambientales e infringir la normativa de la gestión de residuos.

Una búsqueda frustrada por la ley y el tiempo

El año pasado se topó aún con más barreras respecto a la ley, pues un juez britanicó dictaminó que, después de que Howells pasara 11 años buscando el dispositivo, no había opciones realistas de que pudiera recuperarlo, pues el disco duro no se encontraría operativo al llevar años expuesto a condiciones adversas como la humedad, las temperaturas extremas o la presión. Además, existían limitaciones temporales desde la legislación del Reino Unido para poder reclamar algo en el vertedero, siendo este un motivo más para que el tribunal desestimase el caso de Howells.

Esta fue la gota que colmó el vaso para el hombre que perdió su fortuna y, tras 12 años de búsqueda, decidió rendirse y poner fin un duro proceso que había transformado su vida, siendo un caso que ha trascendido a otros niveles y ha servido como ejemplo de las frustraciones y problemas que puede acarrear el mundo de la riqueza digital.

El documental sobre el caso

Tal ha sido lo llamativo de la historia de Howells que, según la BBC, una productora con sede en Los ángeles llamada LEBUl, ha comprado los derechos para hacer una docuserie sobre la búsqueda de este hombre de Newport, bajo el nombre elegido ‘El Bitcoin enterrado: La búsqueda del tesoro real de James Howells’.

Está previsto que el documental se estrene a finales de este 2025 y Howells se ha mostrado maravillado por la oportunidad de contar su historia al mundo, pudiendo mostrar especificamente cómo fueron todos sus esfuerzos, planes y métodos para intentr recuperar la fortuna perdida en el vertedero de su ciudad.

@abc