

Este es el caso de un panadero malagueña que ha trasladado a CGT, y su asesoría jurídica, «la vergonzante situación y la humillación» que le producen las actuaciones de sus empleadores, que previamente al «innombrable acto, relativo al abono de su nómina ‘maricón'», había sido insidiado por la empresa desde que conoció su condición sexual, modificándole turnos, horarios, etc… y haciéndole «la vida imposible, provocando una baja médica, derivado de esa discriminación por razón de sexo violadora del artículo 14 de la Constitución española». / @cadenaser














