
Este viernes, Sálvame comenzaba el programa asegurando que Alonso Caparrós tenía una deuda contraída con Hacienda por valor de «560 euros» que tenía que solventar.
Para ello, proponían poner a la venta los calzoncillos que llevaba en ese momento puestos el colaborador.
Alonso Caparrós no dudaba en realizarlo y se desnudaba en el mismo plató detrás de un biombo que le habían colocado.
Tras pocos minutos de abrir la subasta a los telespectadores a través de un número de teléfono para que compren la ropa interior del colaborador, han conseguido más de 1.000 ofertas. | @20minutos