meteorito

¿Qué es más raro que el oro?

El antiguo faraón egipcio, Tutankamón, poseía una daga hecha de un meteorito.

La daga de hierro encontrada en la tumba de Tutankamón (descubierta en 1925 por Howard Carter, dentro de las envolturas de la momia) tiene una hoja fabricada con hierro de origen meteorítico. Esto se confirmó de forma sólida mediante análisis científicos no destructivos.

Evidencia principal

En 2016, un equipo italo-egipcio analizó la hoja con espectrometría de fluorescencia de rayos X portátil. La composición es principalmente hierro con aproximadamente 10,8–11,8 % de níquel y 0,2–0,58 % de cobalto (relación Ni/Co típica de meteoritos). El hierro terrestre antiguo (antes del siglo XIX) rara vez supera el 4 % de níquel, por lo que estos valores apuntan claramente a un origen extraterrestre.

Estudios posteriores (alrededor de 2022) reforzaron esto al detectar el patrón de Widmanstätten (estructura de bandas característica de las octaedritas, el tipo más común de meteoritos de hierro) y restos de inclusiones como troilita (sulfuro de hierro), que se conservan solo si el metal se forjó a temperaturas relativamente bajas (por debajo de ~950 °C).

Contexto histórico

En la época de Tutankamón (alrededor del 1330 a. C., Edad del Bronce tardía), la fundición de hierro terrestre aún no estaba extendida en Egipto (la Edad del Hierro llega más tarde). El hierro meteorítico era raro, valioso y se consideraba “hierro del cielo”. Se usaba para objetos preciosos o ceremoniales. La daga tiene un mango de oro decorado y una vaina de oro; su alta calidad de fabricación sugiere un buen dominio del trabajo del hierro meteorítico (martillado/forjado).Algunos estudios sugieren que pudo ser un regalo extranjero (posiblemente de Mitanni/Anatolia, mencionado en las cartas de Amarna como un presente a Amenhotep III, abuelo de Tutankamón), en lugar de fabricarse en Egipto, por detalles del mango y la técnica de forja.

 

Pedazo de alarma

Ruth Hamilton, una mujer de Golden, Columbia Británica, Canadá, decidió compartir la insólita experiencia que vivió el pasado 4 de octubre, cuando un meteorito atravesó el techo de su casa y aterrizó en su almohada mientras dormía.

Un fuerte estruendo despertó a Ruth Hamiton en mitad de la noche, según recogen los medios locales. «Me levanté de un salto y encendí la luz, no podía entender qué diablos había pasado», explicó la mujer, que instantes despuésmiró a su alrededor y descubrió una piedra negruzca en su cama.

Sobresaltada, la mujer llamó a emergencias y el agente de Policía que acudió a su domicilio informó de que se trataba de un meteorito. «Estaba temblando y asustada cuando sucedió», detalla Hamilton, que en primera instancia pensó que se trataba de un arma. «Es casi un alivio cuando nos dimos cuenta de que solo podría haber caído del cielo», subrayó. | @telecinco

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