La edad no perdona y, a sus 42 años, el pingüino barbijo Copperfield ha perdido algo de visión y tiene algunos achaques, pero en general se mantiene en forma. Es todo un anciano: dobla la esperanza de vida de su especie (de 15 a 20 años en libertad) y se ha convertido en el ejemplar más longevo de Europa. ¿Su secreto? Una dieta equilibrada, un clima ideal, no tener depredadores y sí muchos cuidados veterinarios: vive en el ecosistema polar de Faunia. Los inquilinos de los zoos están envejeciendo en todo el mundo y copan el espacio que otrora era para ejemplares más jóvenes y sus crías. «Los animales viven más en los zoos y al final lo que ocurre es que hay ejemplares geriátricos», resume Javier Almunia, presidente de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA), que apunta a que es una realidad «consustancial a los zoos y acuarios». | @abc



