*Pescado con patatas fritas cada viernes

Los hábitos del hombre más viejo del mundo

A diferencia de otros hombres centenarios que atribuyen su longevidad a hábitos específicos o alimentos peculiares, Tinniswood era de los que confiaban en la simplicidad. No seguía una dieta especial, pero tenía una tradición culinaria que mantuvo durante años: comer pescado con patatas fritas todos los viernes, un plato clásico británico que formaba parte de su rutina semanal. Estamos hablando del «fish and chips». | @larazon

La cumbia debería ser eterna

[Ver en X]

Extra:

La Policía Municipal de Madrid descubrió en la madrugada del jueves de la semana pasada una casa de prostitución encubierta en un supuesto salón de masajes situado en un local de la calle de Ferroviarios 76 B, en el distrito madrileño de Usera. El establecimiento, que carecía de autorización para esa actividad, estaba regentado por un matrimonio chino y permanecía abierto las 24 horas. En el registro, los agentes identificaron a varias trabajadoras chinas y a clientes. También encontraron decenas de cajas de preservativos, 10.000 tarjetas publicitarias con la imagen de una mujer y la inscripción: «Asiáticas 24 horas, bebida gratis y -un número de teléfono-». En varias habitaciones hallaron también bolsas que contenían en su interior polvo blanco y bebidas alcohólicas.

En la puerta del local había un cartel en chino y un video portero. En la entrada, una recepción y un pasillo del que salían varias habitaciones con camillas con luz tenue.

Alguno de los vecinos aseguran que llevan tiempo denunciando la existencia de este local como un sitio de prostitución encubierta de mujeres asiáticas. Aseguran que le pidieron explicaciones a la mujer que lleva el negocio y que les respondió entre risas: «Aquí sexo no, solo masaje con final feliz».

La intervención policial de los agentes de Usera se realizó sobre las 02.30 horas de la madrugada. Una mujer abrió la puerta a los agentes y les permitió la entrada. Dijo que no les entendía y fue incapaz de hablar en español. En varias de las estancias había mujeres sin apenas ropa que daban masajes a varias personas de entre 35 y 50 años. Uno de los clientes mostró a la Policía un papel donde se indicaban las tarifas de los servicios: 60 euros por masajes con bolas chinas de presión, 100 euros solo masaje, 120 euros masajes con sexo y 130 euros masajes con sexo sin condón.

Durante la actuación entró en el local un hombre que aseguró que había concertado una cita con una conversación telefónica con una persona que le indicó que el precio de los masajes dependían del tiempo: «15 minutos 30 euros, 30 minutos 50 euros y 60 minutos 80 euros». | @elmundo