
La inteligencia artificial Galactica de Meta era capaz de producir documentos científicos basados en millones de estudios sobre cualquier tema. Era excepcionalmente buena en su trabajo. Pero ha tardado pocos días en perder la cabeza y la compañía se ha visto obligada a retirar la demo: los usuarios descubrieron que la IA podía escribir textos racistas, absurdos y, por supuesto, erróneos. No es la primera vez que pasa algo así con este tipo de sistemas de IA. | @lavanguardia




