Baia baia…

Los sindicatos de la Policía Municipal han denunciado un posible caso de abuso de autoridad por parte del Jefe de la Policía Local de Coslada, Gabriel Ángel Cerrato, tras un golpe leve sufrido por su hijo cuando este conducía su coche, un BMW, por la localidad y tuvo un roce con una furgoneta. El mando de Coslada envió al lugar un coche de la Policía Municipal con un solo agente, un cabo, tras telefonearle su hijo diciendo: «Papá, mándame un patrulla». «Que alguien pueda tener un simple roce de chapa con su coche o furgoneta mientras conduce por la ciudad podría estar dentro de la normalidad, pero lo que no es tan normal es utilizar efectivos humanos y medios desproporcionados ante un golpe leve que se soluciona con un simple parte amistoso de accidente«, señalan desde CPPM y CCOO.

El percance sucedió el pasado 1 de febrero sobre las 11.00 horas en la calle Puerto de Valencia, 8 situada en el Barrio de El Puerto. Sobre esa hora una furgoneta de reparto de material de construcción dio marcha atrás en una lenta maniobra y rozó muy levemente en la parte frontal delantera a un vehículo BMW conducido por un joven de unos 23 años.

Cuando se bajó de su furgoneta el transportista observó que los daños ocasionados al coche eran mínimos. Sin embargo, el joven al volante del BMW alegaba que otros desperfectos que se observaban en el capó de su automóvil también habían sido causados por el golpe o roce del vehículo de reparto. El repartidor mantenía que las abolladuras estaban con anterioridad y que él había dado un leve toque al paragolpes o parte frontal sin afectar al capó. En una palabra que el transportista sospechó de inmediato que el automovilista quería «utilizarle y aprovechaba la ocasión para que el seguro le arreglara el capó entero de su coche, ya que según él verificó ya lo llevaba dañado».  | @elmundo