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La ostia se ha oido dentro de Amnesia en Ibiza. pic.twitter.com/e2gejwlJr5
— Kritika ® (@kritikafull) September 30, 2025
El ajetreo del día a día, especialmente en las grandes ciudades, hace que gestos muy banales y que prácticamente pasan desapercibidos estén cargados de significado. Entre el gran abanico de ejemplos que podríamos ofrecer, una de las situaciones más comunes es la que se produce cuando alguien va a cruzar el paso de peatones, espera que el coche o los coches paren y levanta la mano como forma de agradecimiento.
Especialmente en la carretera, parece que la buena educación y la amabilidad son algo extraordinario. No obstante, diversos estudios en psicología explican que los gestos de agradecimiento benefician tanto a quien los recibe como también a quien los da.
Así, según los psicólogos, las personas que dan las gracias a los coches tienden a tener una visión más positiva del mundo, lo que hace que muestren una vida mucho más satisfactoria. Cuando este tipo de actos públicos se llevan a cabo de manera frecuente, se refuerzan las conexiones entre las personas, incluso aunque sean dos desconocidos.
Por otra parte, según expertos en mindfulness la atención plena es uno de los actos que más se ha promovido en los últimos años, como una forma de estar presentes en el «ahora». El agradecimiento de un peatón a un conductor es uno de los ejemplos más evidentes de atención plena, puesto que supone estar atentos de lo que ocurre a tu alrededor. Gracias a estas actuaciones es más fácil disfrutar de la vida y sentir menos estrés.
Muy vinculado a lo anterior está la empatía, una habilidad clave para que funcione correctamente las sociedades. Es muy probable que las personas que reconocen el gesto de los que van al volante, también hayan sido conductores en algún momento y comprenden que se trata de un pequeño esfuerzo que se hace por los demás.
Por último, a pesar de que se trata de un gesto aparentemente insignificante, es también una forma de demostrar que se es paciente. Tomarse un par de segundos para valorar a los demás permite reducir un poco el frenesí del día a día.
Por todo ello, si eres de los que normalmente pasas sin más y no devuelves el gesto cada vez que cruzas una calle, quizás es una buena forma de mostrar tu lado más amable y obtener grandes beneficios. Seguramente, si estuvieses en el lado del conductor sería una acción que mejoraría tu día ligeramente.