
La periodista desgrana para su coautora los entresijos de la última novela de la saga que protagoniza Socorro Núñez. ¿Pasadas de feministas? «Todas lo somos. Otra cosa es que se les haya ido un poco la mano». … En esta ocasión la periodista de sucesos se desplaza a La Sologne, cerca del Loira, para acabar desentrañando una complicada trama en la que se asoman Gisèle Pelicot, la sumisión química, la Transición, las denuncias falsas y las que no se llegan a poner. Antes pasa por Toulouse y París para investigar si Carrillo mató a su primera mujer y la enterró en el jardín de la Pasionaria, como le acababa de contar el hijo de Líster. @El Mundo

¿En qué consiste el Método Pantera que plantea?
He mezclado el acompañamiento con mindfulness y el asesoramiento legal. Realmente, lo primero en estos casos es llegar a recuperar el poder sobre tu propia vida, tomar las riendas y ser consciente de por qué estás en tu relación para decidir si quieres o no continuar en ella. Les quito el victimismo que muchas veces traen.
Demasiadas quejas…
Me vienen muchas mujeres muy enfadadas porque sus maridos no las cuidan, no las valoran, no las respetan, no las desean… Y yo les cambio el foco. A lo mejor ellas tampoco se valoran ni se respetan. Pongo la responsabilidad en ellas mismas. Lo primero que hay que hacer es divorciarse emocionalmente del otro y luego ya llegará el judicial. Si no, dejarán a sus maridos pero se irán con otros hombres iguales y repetirán el patrón.
Dicho así suena muy fácil.
Pero yo soy ni una gurú ni tengo soluciones máginas. Con el mindfulness paramos el pensamiento, dejamos de llevarnos por el piloto automático y tomamos conciencia de nuestra vida. Desde ahí sí podremos conectar con nuestra intuición y con nuestro interior. Es doloroso pero necesario, porque es más fácil culpar al otro de lo que te pasa y repetir los patrones con los que hemos crecido. Si nos revisamos, a veces vemos que la responsabilidad la tienes tú. Si crees que es el otro el que tiene la culpa de todo, querrás atacarle.
Muchas mujeres prefieren mantener una relación por los hijos.
Nadie quiere cargar con la culpa de romper una familia, pero yo siempre digo que no se rompe, sino que los vínculos se transforman. Nadie quiere ser el culpable de romper una familia pero es un acto enorme de cobardía quedarte por ellos. Los hijos tienen que aprender a tener relaciones sanas y eso no es un buen ejemplo. Muchas mujeres se quedan porque vieron a sus madres hacer lo mismo. Y además, los hijos se sienten culpables porque saben que ellos son la razón de que el matrimonio continúe. Es una carga que no les corresponde. Un niño se puede traumatizar por un divorcio mal gestionado, pero no por el divorcio en sí.
¿Hay parejas que no se rompen después de pasar por el Método Pantera?
Trabajo durante ocho semanas con un entrenamiento físico, mental y nutricional. Si entrenas cuerpo y mente podrás tomar decisiones más coherentes. Algunas veces deciden continuar con sus parejas, aunque ciertamente no es lo habitual. Normalmente sí conseguimos en la mayoría de los casos un divorcio de mutuo acuerdo. Si sientes que el otro no tiene tanta culpa, ya no quieres pelear.
¿La custodia de los hijos protagoniza muchos desencuentros?
Sí, junto con la vivienda y el pago de las pensiones. Por razones culturales, las mujeres tienen mucho miedo a perder las custodias de nuestros hijos. Creemos que siempre estarán mejor con nosotras y no tiene por qué. Yo les digo que las madres mejores no son las que tienen la custodia y todo el control, sino las que están disponibles. No todos lo casos son iguales, pero las ayudo a tomar las mejores decisiones y a que entiendan que por lo general, los niños los necesitan a los dos.
¿Cómo interviene en el caso de conflicto por las pensiones?
Si hay que luchar por un aumento de la pensión, por ejemplo, se lucha, pero mi objetivo es que las mujeres sean libres y no tengan dependencia económica de sus exmaridos. Las ayudo a empoderarse y a pensar en qué pueden hacer para generar su propio dinero. Él, que pague por sus hijos lo que corresponda, pero lo demás, hay que intentar generarlo una visma para poder romper esa cadena de dependencia, de donde surgen casos de violencia vicaria y económica.
Muchas parejas ven muy cuesta arriba un divorcio ahora por el tema de la vivienda.
Es muy complicado mantener una casa uno solo, es cierto, pero yo prefiero ocmpartir piso con una amiga o con un familiar antes que con un hombre con el que no quiero estar. Hay comunidades, como TribuCompartida, que facilitan la conexión de personas que están en la misma situación y que abogan por compartir la vida y la crianza como antes, con las vecinas, con las abuelas… Nos han inculcado el individualismo, pero vemos que solos no podemos.
¿Quiénes toman la iniciativa para separarse, según su experiencia?
El 85% divorcios los inician las mujeres. Los hombres se conforman con la vida que tienen, es algo cultural. Mientras su casa esté en orden y sus hijos cuidados, todo está bien. Las mujeres no funcionan así y, de hecho, antes de tomar la decisión de separarse, ellas ya han hecho el duelo por la pareja. A veces queremos que ellos actúen como nosotras o alrevés, pero somos diferentes. Si mis clientes son sobre todo mujeres es porque hace falta una madurez emocional que muchos hombres ahora, de entre 45 y 60 años no tienen y ¡hasta consideran una locura ir al psicólogo!