A causa de esto, el hombre murió semanas después, tras tortuosas operaciones y horribles dolores.
Corrina Smith llevaba casada 38 años con su marido, tenían dos hijos en común y llevaban una vida muy normal y ordinaria cerca de Liverpool.

En julio de 2020, estando de visita en casa de su hija, esta le confesó que su padre, Michael Baines, los había asaltando sexualmente a ella y a su hermano durante años, mientras aún eran niños.
El hijo mayor, Craig, había sido muy problemático durante toda la vida, hasta que finalmente se terminó suicidando en 2007, con tal solo 25 años.
Corrina se dió cuenta entonces de que la causa de la muerte de su hijo habían sido los abusos sexuales propiciados por su propio padre, al recordarlo diciéndole que «un hombre» le había hecho mucho daño cuando era un niño.
Corrina volvió a su casa, fue a la cocina y lleno un cubo con agua y 3 kilos de azúcar, lo dejó hervir por 13 minutos hasta que se disolvió completamente y se lo echo encima a su marido, que estaba durmiendo en la cama.
Después ni siquiera llamó a la policía, si no que se puso a andar por la calle y, a 9 casas de la suya, le confesó a se vecina lo que había hecho.
Esta fue la que encontró a Michael retorciendose de dolor y llamó a emergencias.
Las autoridades entendieron que Corrina actuó con la cabeza fría y buscando deliberadamente aumentar el dolor y sufrimiento de Michael.
Finalmente fue condenada a cadena perpetúa. | @elnacional












