


Vivir durante unos días en plena naturaleza, lejos del ruido y las prisas de la ciudad, puede ser una experiencia muy diferente a unas vacaciones convencionales. En las montañas del oriente de Asturias, un joven belga de 29 años ofrece alojamiento a quienes estén dispuestos a echar una mano en la rehabilitación y el mantenimiento de su casa rural.
El proyecto está impulsado por Julien, que se instaló en la región el año pasado con la idea de llevar una vida más sencilla y sostenible. Su objetivo es avanzar hacia una vivienda autosuficiente y, con el tiempo, transformar la propiedad en un pequeño alojamiento rural integrado en el entorno. Para conseguirlo, busca voluntarios a través de Workaway, una plataforma que permite intercambiar trabajo por alojamiento.
La propuesta está dirigida a personas que disfruten del campo y no tengan inconveniente en realizar tareas físicas al aire libre. Quienes participen deberán implicarse en los trabajos necesarios para acondicionar la finca.
Leña, piedra y huerto: así es el trabajo de los voluntarios
Entre las labores previstas se encuentran cortar y almacenar leña para el invierno, reparar los muros de piedra de la propiedad, fabricar muebles y estructuras de madera y colaborar en el cuidado del huerto y el jardín.También hay que mejorar el camino de acceso a la vivienda.
Las condiciones del terreno hacen que la experiencia requiera cierta preparación. El aislamiento de la casa y las pendientes de la montaña obligan a desplazarse por caminos irregulares, transportar materiales y trabajar a la intemperie. Por ese motivo, Julien valora especialmente a quienes ya hayan participado en proyectos similares, aunque también está abierto a recibir personas con iniciativa y nuevas propuestas para mejorar la vivienda. | @lavozdeasturias