
Creo que estamos ante un clásico instantáneo, un western con todos los grandes códigos del género y un relato sobre la el nacimiento de una nación, de ese Estados Unidos del Viejo Oeste pendulando con los tiempos de la Guerra de Secesión.
El clasicismo se respira desde las primeras notas musicales, aunque la puesta en escena no es de lo más brillante que ha hecho Costner ni su cinematografía es fulgurante tiene varias secuencias magníficas como cierta escena al interior de una casa al inicio de la película.
Costner consigue un fresco de primera presentándonos una película coral llena de personajes grises y humanos atrapados por las circunstancias originadas por la disputa de unos terrenos de los cheyenes que son adquiridos en una especie de estafa por descendientes de europeos que buscan en Horizon una esperanza en donde echar raíces y esto desata todo. Un cast de primera que no pudo ser mejor seleccionado, tiene buen ojo Costner para ello.
Pero es una película también irresoluta y extensa ya que forma o formará parte de una saga que esperemos que pueda terminar, con todo y que sacó U$38 millones de su bolsillo para autofinanciarse y ser parte de los U$100 millones que ha costado el proyecto hasta el momento porque Costner cree en sí mismo, cree en su film aunque la taquilla lo ha traicionado y la crítica injustamente no le ha tratado tan bien, cosa algo habitual con la prensa que al parecer nunca le perdonaron que por ser una estrella y un galán haya intentado triunfar como director.
La segunda parte está terminada y la tercera avanzada. En principio la segunda parte saldría en agost y lamento no ser amigo de Costner porque quiero verla ya.
Esperemos que el bueno de Costner pueda concluir el proyecto que augura un retorno al buen cine, a ese cine hecho con actores reales, con paisajes reales, sin pantalla verde ni efectos ni CGI ni computadora. Y de paso pueda conquistar su propio horizonte.





