A série mexicana O Pai da Minha Filha ensinou como um homem deve tirar um nude. 👀 pic.twitter.com/4texzv1NAI
— Netflix Brasil (@NetflixBrasil) August 2, 2026
A série mexicana O Pai da Minha Filha ensinou como um homem deve tirar um nude. 👀 pic.twitter.com/4texzv1NAI
— Netflix Brasil (@NetflixBrasil) August 2, 2026
shoutout to the WPBL anthem performance pic.twitter.com/AO2KGWF2iK
— lauren (@wrenicole) August 1, 2026


Cuando llegue el eclipse solar del próximo 12 de agosto, millones de personas levantarán la vista al cielo y, unas cuantas, buscarán algo mucho más terrenal en Google: ¿es malo tener sexo durante un eclipse? La Ciencia tiene una respuesta sencilla: no. La Historia humana, en cambio, tiene sus peros.
Durante siglos el eclipse fue uno de los momentos más inquietantes del calendario. El sol desaparecía en pleno día, los animales se comportaban de forma extraña y el mundo parecía detenerse durante unos minutos. Para muchas culturas, aquello no era Astronomía, era una advertencia. Y cuando el cielo enviaba una advertencia, el cuerpo debía obedecer.
No era una prohibición aislada. En muchas sociedades tradicionales, cuando el universo parecía romper sus propias reglas, los seres humanos procuraban no alterar las suyas. Se evitaban bodas, viajes, cosechas, operaciones importantes e incluso cocinar o comer. El sexo entraba en esa misma lógica: si el cielo estaba atravesando un momento excepcional, tampoco convenía iniciar una nueva vida. Más que una cuestión moral, era una forma de no desafiar un orden cósmico que parecía tambalearse.
La superstición más repetida ha sido la de no concebir durante un eclipse. El problema no era el sexo; lo que daba miedo era crear vida. Desde Asia hasta Europa, pasando por América y Oceanía, aparece una idea recurrente. Que si un eclipse altera el orden del universo, también puede alterar el resultado de una concepción. La lógica era de lo más sencillo. Si el Sol está siendo devorado, oscurecido o atacado, ¿qué puede ocurrir con un bebé concebido en ese mismo instante?
La respuesta dependía de cada cultura. En tradiciones populares de India y Nepal, algunas aún vigentes, los eclipses se consideran periodos de impureza (sutak). Durante esas horas se aconseja evitar determinadas actividades cotidianas, incluidas las relaciones sexuales. La creencia más extendida sostiene que el eclipse puede afectar negativamente al embarazo o al desarrollo del futuro hijo.
Por eso no es raro que cada eclipse vuelva a llenar internet de consejos, advertencias y vídeos virales dirigidos a mujeres embarazadas. El eclipse se lee como signo o advertenciaen crónicas religiosasde la Europa medieval. Y en los siglos XIX e incluso XX circularon creencias populares según las cuales los niños concebidos o gestados durante eclipses podían nacer con una especie de marca del destino, y no necesariamente física. | @elmundo