

Es el caso de un caco llamado Damian Wojnilowicz, de 36 años, que entró a robar en una casa en Gales. Según recoge el Mirror, citando los tesimonios del juicio al ladrón, Wojnilowicz entró en la casa de una mujer después de que ella se fuera a trabajar y comenzó a realizar las tareas domésticas.
Se preparó una comida y se sirvió vino, además de colgar la ropa lavada en el tendedero y ordenar, antes de llenar los comederos de pájaros y reorganizar las macetas de su jardín.
La fiscal Alice Sykes, que lleva la acusación, dijo: «Se trata de un robo muy inusual. Se había consumido comida y alcohol. La víctima habló con su vecina, que dijo que había visto a alguien colgando la ropa en el tendedero». El Tribunal de la Corona de Cardiff escuchó que también fregó el suelo, vació un contenedor de reciclaje, guardó las compras y reorganizó los artículos del hogar antes de escapar.
Además, la mujer encontró una nota que decía: «No te preocupes, sé feliz». Sykes dijo que el hombre volvió a atacar dos semanas después en un robo similar en la localidad costera de Newport, cuando entró en la casa de verano de las víctimas. Wojnilowicz lavó su ropa y esperó a que se secara antes de comerse alimentos que encontró en la vivienda. | @20m


Los hermanos Ituero trabajan con una lista inicial de entre 200 y 300 ideas, que luego filtran hasta presentar a los futuros padres tres nombres únicos y con historia. “No solo se seleccionan por su rareza, sino también por su sonoridad, fluidez y eufonía”, aclara Sergio, director creativo de la sociedad. “El nombre junto con el apellido te define mucho”, prosigue, “todos recordamos a personas con nombres comunes, pero un nombre especial le da a tu hijo un aporte extra de personalidad”.

El proceso tarda entre 7 y 10 días. Se requieren algunos detalles básicos: el sexo del bebé, el orden de los apellidos y la respuesta a un breve cuestionario sobre la pareja: lugar de residencia, profesión, estudios y aficiones. También piden una ecografía. “Aunque parezca increíble, con las ecografías de alta definición se aprecian los rasgos, posturas y detalles que nos sirven de inspiración para el proceso de ideación del naming”, explica Raúl. También se incluye alguna pregunta más personal. “¿Qué le gusta al padre de su mujer y a la madre de su marido?, entre otras”, añade. Según relata, se resuelven además cuestiones sobre la sonoridad (por ejemplo, si prefieren que suene italiano o asiático) y si tienen alguna preferencia especial en cuanto a letras o longitud del nombre. | @elpais


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— Wow Animals (@WOW_ANIMALS1) October 4, 2024