
Un joven mata a una anciana para robarle dinero. Se auto convence que a la vieja igualmente no le queda mucho tiempo, pero él con ese dinero puede estudiar y ser de más provecho para la sociedad. Ese es el crimen, adivina cuál es el castigo. No le pillan ni le meten en prisión. Su castigo es su remordimiento, se martiriza él mismo y ese es el castigo más grande que se puede tener.

Hombre español de 86 años tiene que dormir en la calle con su nieto, que trabaja por que no se pueden permitir alquilar nada.
Marbella año 2026, desde octubre de 2025 durmiendo en la calle. pic.twitter.com/5ZRKHIJTFy
— Roberto Lainez (@RobertoLai74153) May 7, 2026