

«Le escribo para informarle que, con efecto inmediato, se revoca la certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio de la Universidad de Harvard», según una carta enviada a la universidad por Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional. Hace unas semanas, la misma Noem declaró «ilegal y violenta» la actividad de algunos de los estudiantes extranjeros con visados y amenazó con prohibir la entrada a otros en el futuro.
«Esta Administración hace responsable a Harvard de fomentar la violencia, el antisemitismo y de coordinarse con el Partido Comunista Chino en su campus», declaró Noem en el comunicado. «Es un privilegio, no un derecho, que las universidades matriculen a estudiantes extranjeros y se beneficien de sus mayores pagos de matrícula para aumentar sus multimillonarias dotaciones. Harvard tuvo muchas oportunidades de hacer lo correcto. Se negó. Han perdido la certificación de su Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio por no cumplir con la ley. Que esto sirva de advertencia a todas las universidades e instituciones académicas del país».
Según el Gobierno de Trump, «en lugar de proteger a sus estudiantes, Harvard ha permitido que los índices de delincuencia se disparen, ha implementado prácticas racistas de diversidad e inclusión y ha aceptado grandes cantidades de dinero de gobiernos y donantes extranjeros». | @elmundo



