
En Ashgabat no se respira el trajín habitual de cualquier ciudad, hay poca gente por la calle, pocos coches… es una ciudad tranquila y de arquitectura sorprendente; eso es lo segundo que te sorprenderá: por una parte verás barrios enteros que recuerdan el pasado soviético del país y por otra te sentirás deslumbrado por el mármol blanco que reviste tantos edificios, tantos que Ashgabat es, según el Libro Guinness de los Récords, la ciudad del mundo con más edificios de mármol blanco.
LA CIUDAD MÁS EXTRAÑA DEL PLANETA
Estamos viajando por ASHGABAT, la capital de TURKMENISTÁN, uno de los países más herméticos del mundo.
Todo -absolutamente todo- es blanco en la ciudad, que parece hecha con IA.
Los autos, por ley, no pueden ser de otro color.
Es impresionante. pic.twitter.com/UTQ57WvpXB— Periodistán (@periodistan_) September 22, 2026
¿Por qué Ashgabat tiene tantos edificios de mármol blanco?
Cabe que pienses que es porque haya gran cantidad de este material en el país pero nada más lejos de la realidad, lo cierto es que la razón es política: en 1991, cuando Turkmenistán logró su independencia, el gobierno presidido entonces por Niyazov decidió transformar la ciudad y llevarla de la estética soviética a la contraria, una que fuera de absoluto lujo. El país era económicamente rico gracias a sus reservas de gas y petróleo y se pudo afrontar el alto coste de tamaña transformación.