Entra un hombre armado al bar, todos salen corriendo menos el señor de la barra, mis dieses.

[…] Brian Anderson, un estadounidense de 32 años, tuvo el ‘pretexto perfecto’ o la ‘maravillosa idea’ para faltar un día a su trabajo en el restaurante de comida rápida: fingir ser víctima de un atraco a mano armada. […]
