
Cada día más claro: madrugar en exceso sólo me sirve para desayunar dos veces.
— Vladimir Raskolnikov (@almantor) March 19, 2019
Parejas de anuncios de desayunos en casas absolutamente soleadas. ¿A qué hora desayunáis, hijos de puta?
— La Madre de Brian (@LaMadredeBrian) July 29, 2014


