javea

Así me imagino el infierno

Las barreras están, pero no hay quien las baje. Las calas de Xàbia, la Granadella y la Barraca (el Portitxol), van de cabeza al colapso de coches. Ya, de hecho, los fines de semana se ha dado saturación y se ha echado en falta que se controlara el acceso y que, cuando no hay plazas libres para aparcar, se echara el cerrojo (la barrera). Y el caos va a ir a más. Es un hecho.

Este lunes se abrieron los sobres de las empresas que optaban al contrato del control del acceso a las dos calas citadas. El gobierno local (PP, CpJ y Vox) ya había iniciado la licitación muy tarde. Publicó el anuncio el 12 de mayo, con la campaña turística tocando a la puerta. El procedimiento es ordinario. La adjudicación no es, ni mucho menos, de un día para otro. Hay que superar trámites y más trámites.

Además, al abrir los sobres, ¡sorpresa! No se ha presentado ninguna empresa. Vectalia, la firma que había controlado el acceso de los coches a las calas en los últimos veranos, tampoco ha realizado oferta. Ninguna mercantil ha visto negocio. Quizá están avisadas de que algunos turistas se ponen hechos un basilisco al darse de bruces con la barrera. El contrato ha quedado desierto. El expediente se ha archivado.

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