jubilación

Ya lo que faltaba

En este idílico escenario, sin embargo, hay que tener en cuenta que las tensiones a las que está expuesto el sistema de pensiones debido a la alta esperanza de vida que existe España -por encima de los 80 años en hombres y mujeres- puede complicar el panorama. A esto, hay que añadir el aumento continuo de los precios por la inflación y que miles de ciudadanos cuentan con prestaciones pequeñas que no llegan siquiera al salario mínimo, lo que les impide gozar de una satisfacción plena en la recta final de su vida.

De esta forma, en un país de propietarios como es España, la tenencia de una vivienda se está convirtiendo en nueva fuente de seguridad financiera para que los seniors puedan obtener unos ingresos extra y completar así su pensión.

«Monetizar una vivienda es más que una operación inmobiliaria, es una decisión de vida», explica con rotundidad Víctor Tostado, cofundador de Jubenial, primer portal de inversión inmobiliaria especializado en soluciones patrimoniales para mayores de 65 años.

«Cada vez más familias entienden que pueden transformar su patrimonio inmobiliario en bienestar sin perder el control de la vivienda. La clave está en hacerlo bien, con seguridad jurídica, acompañamiento profesional y sentido financiero», señala Tostado.

La principal incertidumbre que tienen los propietarios es cómo convertir esa vivienda en liquidez sin tener que abandonarla. «La respuesta está en soluciones como la nuda propiedad, la venta con alquiler vitalicio o las rentas temporales y vitalicias, modelos de licuación patrimonial que, pese a estar en auge, la nuda propiedad crece un 20% anual en España, siguen siendo desconocidos para muchas familias», afirman desde Jubenial. | @20minutos

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Jubilada finlandesa residente en Málaga se queja de recibir solo 600€ de pensión

Finlandia ha anunciado el cese definitivo del pago de pensiones de jubilación a las personas que residen en el extranjero, lo que supone un gran varapalo para todos aquellos finlandeses que deciden marcharse de su país hasta zonas más cálidas, donde la calidad de vida es mayor. De hecho, existe una gran comunidad finlandesa residente en la costa malagueña.

Una las personas afectadas es Liisa, una finlandesa de 79 años que en 2025, cuando su gobierno deje de ingresarle la pensión, se verá obligada a retornar a su país de origen. Según una entrevista en el medio finlandés Helsingin Sanomat, la mujer se despedirá de España el próximo año porque sus ingresos son demasiado bajos y necesita volver a cobrar la pensión.

“Es imposible vivir aquí con 600 euros”, ha explicado Liisa. Su pensión era de unos 1.130 euros y, tras la medida impuesta por el gobierno de Finlandia, la cuantía se reducirá en unos 500 euros. Tras jubilarse, Liisa se mudó a Torremolinos y después a Málaga ciudad, en el distrito de Huelin, donde vive en un piso de dos habitaciones que le cuesta 400 euros al mes.

Al parecer, utilizaba su pensión nacional de 490 euros para pagar la cuantía del alquiler. Al quedarse sin ese monto, la mujer ha decidido volver a Finlandia este mes de enero. Como ella hay otros muchos finlandeses que se ven obligados a deshacer sus pasos y volver a su país. | @as