Pero POR QUÉ pic.twitter.com/SaFeTy6r4t
— Guille Martín (@Farmaenfurecida) November 9, 2023
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Un grupo de científicos se llevó esta inmensa sorpresa al ver este tipo de medusa que solo había sido vista una vez hasta ahora. Este espécimen se pudo ver durante la expedición del Ocean Exploration Trust, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la exploración e investigación marina.
El animal fue avistado el pasado 31 de mayo en el profundo y remoto Océano Pacífico, a más de 200 kilómetros del punto de referencia más cercano, el arrecife Kingman.
Hasta el momento este tipo de medusa está clasificado como una clase ‘no descrita’ lo que significa que no la han apodado ni escrito sobre ella los investigadores. | @20m
El número de especies que podría encontrarse en los mares se estima entre 150.000 y 10 millones, siendo un millón la cifra más plausible para el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM. De todas estas, solamente se conocen alrededor de 250.000, lo que significa que cerca del 70% aún son un misterio.
Es el caso del animal que protagoniza la historia de hoy. Más de una decena de tentáculos a rayas se arrastran detrás de un cuerpo translúcido, salpicado de anillos de diferentes tamaños. Dentro, un órgano rojo brillante (posiblemente la cavidad gastrovascular). Un espectáculo fascinante para nuestros ojos. Una maravilla de la naturaleza en su máximo esplendor.
En realidad se trata de una medusa. Una tan rara que solo ha sido avistada en dos ocasiones en la vida.
El cómo es igual de sorprendente. Un buzo que se encontraba en la costa de Queensland, Australia, grabó una medusa enorme nadando junto a él. A las horas publicaba el vídeo en Facebook comentando que era más grande que una pelota de fútbol y nadaba «bastante rápido». Resulta que, según confirmaban algunos biólogos más tarde, se trataba de la Chirodectes maculatus (que significa «manchada» en latín), una especie de medusa extremadamente rara que se encuentra en Australia.
Esta especie fue descrita en 2005 por primera vez. Un equipo de científicos australiano dirigido por el biólogo Paul Cornelius consiguieron capturar un espécimen en 1997 al que llamaron Chiropsalmus y comentaron en aquel artículo su reticencia a diseccionar al animal, así que solo hicieron observaciones externas. Sin embargo, un año después, la científica Lisa-Ann Gershwin publicó un estudio sobre este organismo y lo trasladó oficialmente al género Chirodectes, donde fue aceptado. | @xataka
Desde que la descubrimos en 1899, apenas la hemos visto en un centenar de ocasiones. Es el noveno avistamiento por parte del MBARI, pese a que llevan literalmente miles de inmersiones usando vehículos de control remoto. Es un récord de sigilo bastante sorprendente teniendo en cuenta que estas medusas viven en todos los océanos del planeta, salvo los mares árticos.
La Medusa Fantasma Gigante vive en lo que se conoce como la zona de medianoche, una franja intermedia de agua entre los 1.000 y los 4.000 metros que a su vez sirve de frontera entre la zona crepuscular y las profundidades abisales. No llega ni un ápice de luz solar a estas profundidades.
Los tentáculos de la Medusa Fantasma Gigante miden tres metros y su campana (el cuerpo del que brotan esos tentáculos) mide un metro de diámetro. No está a la altura de la descomunal Medusa Melena de León y sus tentáculos de 37 metros, pero es suficiente en mi cabeza como para devorar lentamente a un ser humano mientras los tentáculos sujetan su cuerpo. Por cierto, esta medusa tiene bocas en sus amplios tentáculos, así que en realidad no necesita atraerte hacia su campana para irte comiendo. | @gizmodo
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