murcia

Murcia

Entre 2017 y 2021, Marruecos realizó al menos 121 operaciones de siembra de nubes. Fue entonces cuando decidieron tomárselo en serio. En los últimos tiempos, han invertido más de 10 millones de euros al año en «fertilizar las nubes» (las frías con «yoduro de plata» y las cálidas con «cloruro de sodio») y todo parece indicar que va a ir a más.

Hablamos de una tecnología experimental, poco fiable y menos entendida. Pero, paradójicamente, los más preocupados por ello no están en Marruecos, están en Murcia.

¿Qué pinta Murcia en todo esto? Después de las noticias de este verano, los agricultores murcianos han empezado a preocuparse por las consecuencias de todo ese «movimiento» más allá del Estrecho. Sobre todo, porque el levante peninsular no ha acabado de salir de la sequía y nadie tiene muy claro qué consecuencias reales tiene toda esa ingeniería climática.

Pero pero pero ¿esto es siquiera posible? Esa es LA pregunta. Al contrario de lo que pudiera dar a entender el nombre de «sembrar nubes», no consiste en «hacer crecer» nubes de la nada, ni crearlas artificialmente. Sembrar nubes es una metodología que intenta «mejorar la capacidad de una nube para producir lluvia o nieve». | @xataka

Los mejores chollos en Chollometro

A unos murcianos de vacaciones en Galicia, la marea se traga el coche

La falta de información puede fastidiar unas vacaciones. Así quedó demostrado este domingo en Muros, donde una familia murciana que pasaba el día en el municipio cometió el error de aparcar su coche de alquiler en la rampa del puerto. El padre, Álvaro Belando, cuenta que había otros dos vehículos estacionados por debajo del suyo en aquel momento y que por eso se confió: «Nos fuimos a comer y cuando volvimos nos encontramos con el pastel».

El visitante destaca que es importante que se pongan carteles para informar a los turistas de lo cambiantes que son las mareas en las costas de Galicia: «En Murcia el agua no sube tanto». Considera que lo peor del incidente no es solo tener que dar explicaciones a la empresa propietaria del automóvil, sino saber que ya se le han estropeado los días libres por el disgusto: «Se nos ha ido todo al garete, ahora a ver qué pasa».

Aunque la zona se encuentra detrás de una valla y un cartel que prohíbe el paso a toda persona que sea ajena a las actividades portuarias, Belando defiende que había un montón de coches aparcados allí y que no había ningún letrero cerca del agua que indicara los horarios de las mareas: «Tienen que ser conscientes de que nosotros no conocemos estas cosas».  | @lavozdegalicia


Extra: