

La psicóloga Lara Ferreiro, especializada en estas lides (¡Ni un capullo más!, publicado por Grijalbo, es su último libro), mantiene rotunda que «la década de los 30 es la peor» para el amor. «Estás entre medias de los que sólo buscan sexo y diversión, y los que ya están casados y con hijos», continúa. Y subraya un factor que activa decididamente la presión por hallar la media naranja: el reloj biológico y el deseo de tener hijos. En este punto, la evidencia científica señala que a partir de los 35 años la fertilidad de una mujer cae en picado así que, sí, se trata de una década en la que encontrar el amor es para muchos el arranque de la vida adulta y el cimiento de su construcción vital. «Los hombres maduran unos cinco años más tarde que las mujeres. Por eso, a estas edades ellas quieren una familia y ellos todavía buscan diversión. Ahí ya encontramos el primer problema», afirma la psicóloga.
El segundo, a su juicio, es el flirteo 5.0., «porque seis de cada 10 parejas se conocen a través de alguna app«. Según la plataforma de márketing digital Semrush, de media hay más de 1,3 millones de usuarios mensuales de entre 30 y 40 años ligando en las aplicaciones Tinder, Badoo, Meetic, Bumble y Lovoo.
Estos datos evidencian que las liturgias para encontrar pareja han cambiado mucho desde el estudias-o-trabajas de otras décadas. La irrupción de estas aplicaciones, un atajo para ligar sin siquiera quitarse el pijama, permite «acceder a 60 opciones por minuto», pero esta facilidad digital no parece ser una celestina infalible para quienes buscan el amor. ¿Por qué? Una de las razones es que tras un smartphone no es oro todo lo que reluce, lo que ha llevado a muchos usuarios a hartarse de algunas dinámicas poco sinceras. De hecho, Tinder, una de las apps más conocidas, presentó un estudio sobre las tendencias para 2026 y sus solteros desean entablar conexiones más reales,más honestas y más directas. En una línea semejante se pronuncian los de Bumble: además de honestidad, buscan respeto, fiabilidad, transparencia y, ojo, poder hablar de sentimientos sin que resulte incómodo. | @elmundo
Los mejores chollos en Chollometro
Los precios de la vivienda vuelven a subir en toda la UE, y muchos jóvenes solteros se enfrentan a obstáculos cada vez mayores para acceder a la propiedad. Tras una breve caída en 2023, los precios de la vivienda volvieron a subir en 2024 y aumentaron un 5,4% en el segundo trimestre de 2025, según los últimos datos de Eurostat.
Una de las consecuencias sociales es que las personas sin pareja se sienten cada vez más excluidas del mercado inmobiliario. Más concretamente, el 37% de los que viven solos creen que nunca podrán comprar una casa.
Esta es una de las principales conclusiones de una nueva encuesta realizada a más de 20.000 personas en 23 países por la franquicia inmobiliaria RE/MAX y compartida en exclusiva con ‘Euronews’.
¿Acelerar las relaciones para acelerar la compra de vivienda?
La búsqueda de pareja se perfila como un atajo práctico para la compra de vivienda, según el 26% de los encuestados que planean acceder a la propiedad, la tercera solución más citada.
Aquí**, el porcentaje es más alto en los Países Bajos y Portugal** -ambos con un 33%- y especialmente entre la generación Z en toda Europa (35%), que parece un poco menos individualista, o quizás más pragmática, que sus hermanos y hermanas mayores millennials (25%).
Quizá esto explique también por qué las parejas de la generación Z se van a vivir juntos más rápido que cualquier otra generación: 2,7 años de media, frente a los 3,2 años de los millennials. Los tortolitos británicos son los que más rápido se van a vivir juntos: sólo dos años y cuatro meses, el plazo más corto de Europa. Francia se sitúa en el extremo opuesto, con una media de más de cuatro años, la más larga del continente, seguida de Italia. | @euronews