*facepalm*

El Ayuntamiento de Barcelona no se planteó en ningún momento reubicar la instalación de un albergue para medio centenar de personas sin hogar adictas al alcohol y las drogas a apenas diez metros de la escuela de educación infantil y primaria Mas Casanovas del barrio del Baix Guinardó. El consistorio barcelonés ha desoído las demandas de los familiares y vecinos de este centro educativo –que reclamaban buscar otro espacio alternativo más alejado de este colegio considerado de Alta Complejidad– al no apreciar ningún inconveniente en que un equipamiento de estas características se traslade a ese lugar: el Hotel Aristol, en el chaflán de las calles Cartagena y Mas Casanovas. Un recinto que, a diferencia del actual –el albergue de la Fundación Pere Tarrés de la calle Numancia–, no dispone de un espacio exterior privado a su alrededor para uso y disfrute de sus residentes. | @cronicaglobal