

A veces sucede que la alcaldesa de un pueblo es psicóloga clínica de formación. En Sant Boi de Llobregat, a 11 kilómetros de Barcelona, Lluisa Moret, en mitad de la pandemia puso el foco “en un momento vital que para el resto de administraciones públicas no suele ser prioritario”: la juventud. “Hay un agravio de clase”, cuenta. “Quien tiene dinero se paga un psicólogo privado y quien no, sufre”. Llegó a sus oídos que los chavales no sabían adónde ir, que conseguir una cita con el psiquiatra en el sistema público era casi imposible. En enero de 2021 lanzaron desde el Ayuntamiento que dirige un servicio pionero en Cataluña, sesiones individuales de terapia gratuitas e inmediatas para personas de 16 a 35 años. | @elpais