“La erótica del poder existe, no vanos a negarla, sería mentira. Cuanto tú tienes una posición preeminente donde estás con el foco… eres una persona más interesante. A priori, una persona que lidera una comunidad autónoma y tú la ves en una intervención, en una conferencia o en un libro… te parece más interesante y eso hace que las personas, en este caso mujeres, se acerquen con interés. No significa que sean intereses espurios”, sostiene el presidente andaluz, quien luego admite que a su mujer, Manuela Villena, a veces “le ha costado” lidiar con ese tipo de atracción. “A veces le ha molestado alguna cosa. Estábamos un día paseando por la playa, por Tarifa, nunca me olvidaré, y entonces pasan dos chicas, jóvenes además… Y yo iba paseando con un perro que tenía… y las chicas: ‘Juanma, tú eres Juanma’, tal, pumpún. ‘¿Nos podemos hacer una foto?’. Y yo les presento: ‘Es mi mujer’. Y se hacen la típica foto pegada cada con cara… mi mujer delante, mirando, flipada. ‘Qué poca vergüenza”, relata. | @elpais






