Parte 1: Haz funcionar tu hogar
- Planifica, con el objetivo de tener una deliciosa comida sobre la mesa cuando él llegue a casa del trabajo. A menudo se dice que el camino al corazón de un hombre es a través de su estómago, ¡y eso es absolutamente cierto! La comida de microondas no es de alta cocina, así que busca un recetario que te guste y empieza a probar.
- Tener una estupenda comida lista es una buena manera de hacerle saber que has estado pensando en él y que te preocupas por sus necesidades. Una buena comida puede ser una expresión de amor y una calurosa bienvenida para tu pareja cuando llegue a casa.
Parte 2: Mantén tu relación
- La definición de una buena ama de casa depende de la casa en la que vives. Además, depende mucho de cada cultura.
- ¿Cuáles son las cosas que él espera que mantengas en el hogar? ¿Cuáles son sus responsabilidades en el hogar? Si tú eres la principal responsable de mantener la casa limpia, él podría ser responsable de: colocar su ropa sucia en la cesta, colocar sus platos en el lavaplatos, etc.
- Si además te vas a hacer cargo de los niños pequeños durante el día, puede que te sorprendas por cuán difícil es también seguir el ritmo de las tareas domésticas. Tu esposo podría tener que ayudar significativamente con la cocina y la limpieza, si es posible.
Mantén una apariencia respetable. Es muy fácil dejar de prestar atención a tu apariencia cuando tienes un esposo pero mantener la atracción es un elemento clave en una relación de largo plazo. Si bien fue importante mantener una buena apariencia durante las citas o noviazgo, es mucho más importante en una relación matrimonial o cualquier relación de compromiso. Asegúrate de bañarte regularmente y de usar ropa limpia. Esto se trata en realidad de mostrarle a tu esposo de que aún te respetas a ti misma… ¡y debes respetarte lo suficiente para cuidarte a ti misma!
- Si tu esposo te dice a menudo que le gusta cuando vistes cierta ropa o atuendo, por supuesto, capta la indirecta.
Trátalo como un adulto. Es importante para tu esposo tener todavía el control sobre sus situaciones personales, como elegir sus pasatiempos, sus comidas, su ropa, etc. Cuando estás mucho en casa, puede ser fácil querer tomar el control de todo lo que tu esposo hace en casa, pero puede que esta no sea la preferencia de tu esposo. Está bien si deseas darle tu aporte de una manera cortés y por supuesto está bien si él te lo pide. Por lo demás, déjalo tener su espacio, justo como quisieras tener el tuyo. Él es un ser humano independiente de ti; recuerda siempre eso.
Escúchalo. Una buena esposa escucha lo que su esposo tiene que decir sin interrupciones. Demuestra empatía y aprende cómo tener una buena conversación. La idea clave es ser una buena conversadora, deberías esforzarte por escuchar más y hablar menos, involucrando a la otra persona para que hable más sobre sus intereses. Esa es una marca de humildad, respecto, altruismo y generosidad.
- ¡Esto dará también un buen ejemplo y él podría incluso escucharte más!
Encuentra un equilibrio en las discusiones, pero evítalas si es posible.Molestarse nunca funciona y sólo servirá para irritar a tu esposo. No decir lo que piensas es igual de malo. Los esposos no son criaturas tiranas: si encuentras un equilibrio en las discusiones, y toman turnos para hablar, las cosas mejorarán sin duda. Sólo recuerden respetarse uno al otro y las cosas irán mucho mejor.
- Algo de discusión es normal. No te preocupes si esto pasa. ¡Eres una persona diferente y discreparás algunas veces! Sólo maneja las discusiones de una manera sana y todo estará bien.
Ama a tu esposo por quien es. No lo critiques en una forma poco constructiva, cruel o agobiante. Sea cual sea tu imagen de lo que podría ser el hombre “ideal”, cada uno es único en su propia manera, así que trata de respetar eso. Antes de que trates de mejorar a otros, trata de mejorar tú misma primero. Si encuentras cosas desagradables sobre él, díselo de una manera madura, sensible y amorosa: posiblemente él esté de acuerdo en algunas cosas y quiera que le expliques otras, lo cual trae la ventaja de construir la confianza entre ambos y ahorra conflictos innecesarios.
Parte 3: Esfuérzate al tope
Haz de la intimidad una prioridad. Una relación sexual saludable es sumamente importante para que las relaciones tengan éxito a largo plazo. Esto no necesariamente significa tener mucho sexo, pero en su lugar significa que ambas partes deberían estar satisfechas con la cantidad y calidad. Habla sobre tus expectativas y conviértete en una mejor amante si es posible. Nunca hace daño y simplemente ayudará a aprender más sobre el lado sexual del matrimonio.
Sé considerada con las necesidades de tu esposo. Las personas necesitan espacio y un tiempo a solas de vez en cuando. Mientras tú tienes tiempo para ti durante el día (mientras los niños están en la escuela o durmiendo), tu esposo no lo tiene y puede que necesite algo de tiempo para relajarse cuando llega a casa luego de un duro día en el trabajo. Estate disponible para pasar tiempo con él y reconfortarlo, pero si él desea pasar un tiempo a solas o con sus amigos y no contigo, da un paso atrás y déjalo salirse con la suya.
- Ayúdalo a relajarse más recibiéndolo en casa con una gran sonrisa y permitiéndole relajarse. Ten listas su comida y bebida favoritas y déjalo relajarse después de un duro día de trabajo.
Programa actividades para tus hijos. Programa actividades divertidas y educativas para tus hijos o para toda la familia. Puedes hacer alguna investigación y luego hacer una visita guiada a un museo, o puedes hacer una excursión y enseñarle a todos las características naturales que encuentres.
Sé una gran anfitriona. Muéstrales a todos que sabes todo del trabajo duro que haces organizando fiestas de barrio o fiestas de vacaciones de vez en cuando. Prepara un poco de buena comida, decora tu casa y organiza actividades divertidas. ¡Esto permitirá que todos desarrollen lazos y que pasen un buen rato!
Crea la atmósfera perfecta. Si de verdad quieres ir más allá, lleva tus habilidades para decorar tu casa a un nivel superior y trata de obtener esa apariencia de revista en tu propia casa. Esto te dará a ti y a tu esposo algo de lo que estar orgulloso, así como la creación de un gran ambiente para tus hijos.
Consigue que tu esposo salga de la casa. Ayuda a tu esposo a programar actividades para él mismo, como un grupo de fútbol de fantasía o una noche de bolos. Esto lo ayudará a relajarse. Un esposo feliz hace de hecho una esposa mucho menos estresada. Déjalo escoger sus propias actividades, desde luego, pero asegúrate de que sepa que tú piensas que es saludable para él salir de la casa a veces. ¡No todo se trata de trabajo!
Parte 4: Mantén tu espíritu en alto
Sal de la casa con regularidad. Es fácil quedar atrapada en tu trabajo y apenas salir de la casa en todo el día. Esta es una buena receta para la melancolía. Encuentra algunas actividades de fin de semana (las bibliotecas locales son un buen lugar para visitar) que te hagan salir de la casa al menos una vez al día. Si llega la tarde y te das cuenta de que no has salido, sal a dar un paseo, pasa el rato en la librería o en la cafetería por una media hora, o llama a un amigo y encuéntrense para tomar el té.
Ten amigos. Parece muy básico, ¿verdad? Sin embargo las amas de casa a menudo pueden estar tan ocupadas que olvidan hacer tiempo para sus amigos y mantener esas relaciones sociales. Pero si creas un ambiente en el cual tu esposo es tu único amigo, ¡te encontrarás aburriéndolo por hablarle demasiado! Pasa tiempo con tus propios amigos (haciendo citas para almorzar o reuniones de fin de semana) para mantener a todos felices.
Inicia un pasatiempo. Necesitas hacer cosas que te hagan feliz también. Ten algo que sea sólo tuyo y que te brinde una oportunidad para hacer algo productivo o creativo que no involucre tu casa. Esto te dará una importante válvula de escape emocional. Trata de iniciar pasatiempos productivos, como la costura o cocina.
Considera educarte más. ¡Sólo porque no necesites un título para tu trabajo no significa que no puedas estar más preparada! Aprender es divertido y te hará sentir más productiva y segura. Ni siquiera tienes que ir a una universidad real. Puedes leer muchos libros (encuéntralos en tu biblioteca local) o puedes tomar clases gratis en Internet a través de sitios web como Coursera.
Considera tomar un empleo extra. Hay muchos empleos en los que puedes trabajar desde casa si tienes algo de tiempo extra. ¡Esto te brindará una forma de contribuir con la gente y también te dará algo para sentirte orgullosa! Puedes abrir una guardería o un centro de mascotas en casa, o incluso hacer cosas como entrada de datos u operar una agencia de viajes. ¡Hay muchas opciones!
Deja que tu familia se ocupe de ti algunas veces. Trabajas duro y tu familia debería ayudar ocasionalmente llevando parte de la carga. Probablemente ellos querrán hacerlo de forma natural, pero tú también puedes dejarlo a un lado una vez al mes cuando ellos hagan todas esas cosas que tú haces. Esto tendrá el efecto añadido de hacer que aprecien más las cosas que haces.


























